Cuando se tiene un familiar en casa enfermo de Alzheimer

WASHINGTON, D.C. (ConCiencia) – Mucho se dice sobre los enfermos. Pero, ¿cómo les cambia la vida a sus seres queridos?

A Eduardo Gómez le cambió completamente desde hace tres años, luego de que su padre fue diagnosticado con Alzheimer. Hoy, su padre lo confunde con su hermano menor y a veces llama a los bomberos diciendo que hay un incendio. Además dice cosas y al momento las olvida.

“Para mi es muy difícil ver a mi padre tan bien físicamente, pero tan mal mentalmente”, dijo Gómez, cuya rutina diaria incluye una visita a su padre, hablar con la muchacha que lo cuida y mantener el teléfono celular encendido en todo momento. “Un hombre siempre tan trabajador, y ahora verlo así”.

Según Jorge Sodelo, coordinador del centro de la tercera edad EOFULA en Washington D.C., los familiares del enfermo también deben cuidar de sí mismos y no olvidar hacer sus actividades favoritas para mantener un buen estado de ánimo y poder cuidar del familiar que padece la enfermedad.

También recomienda que los “cuidadores” visiten a un psicólogo o especialista para que puedan hablar sobre lo que sienten al tener un ser querido enfermo.

La Asociación de Jubilados de EE.UU, AARP, estima que en por lo menos el 17 por ciento de los hogares hispanos existe una persona que se dedica a cuidar a un enfermo de la familia.

“Es sin lugar a duda una experiencia traumática y ellos tienen que aprender a llevar una situación como ésta que no es nada fácil”, dijo Sodelo, quien además recomendó la asistencia a grupos de apoyo.

Asimismo, cuando los cuidadores estén cansados deberán buscar ayuda, dedicarse más tiempo y -en caso de sentirse deprimidos o presentar algún síntoma anormal- acudir a un especialista.

Aunque muchos de los pacientes requieren atención constante las 24 horas de día, muchas familias deciden cuidarlos dentro del hogar.

“No es tan fácil adaptarse a un deterioro progresivo”, dijo Sodelo. “Llega un punto en que los individuos no tienen control de sí mismos y es peligroso dejarlos solos”. Por este motivo, Sodelo recomienda considerar los servicios de organizaciones y centros especializados en el cuidado de personas mayores que sufren de diversas enfermedades, un tema muy controversial y poco popular entre las familias hispanas.

“Es mejor tener el control y saber cómo los están cuidando”, dijo Gómez, defendiendo la opción de cuidar del familiar enfermo en casa. “Uno no sabe qué les pueden hacer en el cuidado que tienen en otro lugar”, concluyó.

*Fuente: Alzheimer’s Association

Diez formas de reducir la tensión cuando cuida a un enfermo de Alzheimer:

1. Acuda al médico lo antes posible para obtener un diagnóstico y tratamiento. Los síntomas del Alzheimer pueden aparecer poco a poco. Si la persona está saludable, los comportamientos poco usuales podrían pasar desapercibidos.

2. Busque apoyo en su comunidad. Por su propio bienestar y el de la persona que cuida, investigue fuentes de ayuda en su comunidad. Entre otros servicios comunitarios disponibles hay centros de cuidado para adultos, asistencia en el hogar, enfermeras a domicilio y distribución de alimentos en los hogares.

3. Infórmese y eduque al resto de su familia. El nivel de cuidado cambia cuando el Alzheimer va avanzando.

4. Póngase en contacto con otras personas. Hacer todo uno mismo es agotador. El apoyo de la familia, amigos y programas comunitarios son de gran ayuda. Si no le ofrecen ayuda, pídala.

5. Cuídese también usted mismo. Ponga atención a su propia situación: vigile su dieta, haga ejercicio y descanse lo suficiente. Busque tiempo libre para ir de compras, al cine o encontrarse con un amigo.

6. Controle su fatiga. La fatiga puede causar problemas físicos (vista borrosa, irritación estomacal, presión arterial alta) y cambios en el comportamiento (irritabilidad, falta de concentración, pérdida de apetito). Use técnicas de relajación y consulte a su médico.

7. Acepte los cambios. Las personas con Alzheimer cambian y también

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