Palestinos rechazan propuesta de Olmert para un acuerdo de paz

Por Rubén Medina.

Jerusalén.- La Autoridad Nacional Palestina (ANP) rechazó un plan de paz presentado por el primer ministro israelí Ehud Olmert, para la constitución de un Estado independiente en el 93 por ciento de Cisjordania, difundido por el diario Haaretz.

Fuentes oficiales de la ANP acusaron a Israel de “falta de seriedad” y “desperdiciar el tiempo”, y calificaron el plan de inaceptable, porque excluye la situación de Jerusalén y no ofrece un territorio contiguo al futuro Estado.

En un comunicado difundido por la agencia oficial de noticias palestina Wafa, el asesor presidencial Nabil Abu Rudaina declaró que “la parte palestina sólo aceptará un estado con continuidad territorial, con la sagrada Jerusalén como capital, sin asentamientos y en las fronteras de 1967”.

La propuesta de Olmert habla de devolver a los palestinos 93 por ciento de Cisjordania y de resarcir el siete por ciento restante con otras zonas de su territorio nacional alrededor de Gaza, una de las regiones de mayor densidad de población del mundo.

En ese siete por ciento se incluiría también la tierra que Israel destinará a un paso que conectará Gaza con Cisjordania, y que estaría bajo control del Estado palestino.

El intercambio permitiría que Olmert presentara a sus ciudadanos una situación en que Israel recibiera siete por ciento de Cisjordania y una frontera establecida mediante acuerdo.

Por su parte, Abbas podría mostrar a los palestinos que la ANP logró 98.5 por ciento de Cisjordania, junto con la promesa de retirar a todos los colonos israelíes en la frontera.

La sorpresiva propuesta de Olmert, quien está en sus últimos días de gobierno tras anunciar su inminente dimisión hace sólo dos semanas, excluye de manera explícita a Jerusalén del acuerdo en estos momentos y propone aplazar la solución a este espinoso tema a un futuro próximo.

Según el diario Haaretz, la propuesta se originó hace varios meses, dentro del proceso de paz iniciado en Annapolis, Estados Unidos, en noviembre de 2007.

Un fuente gubernamental citada por el diario consideró que se trata de un intento de Olmert de dejar una “herencia” política, y consideró que “no va a haber ahora ningún acuerdo”.

Olmert, sospechoso de corrupción y soborno, debe dejar el gobierno israelí entre septiembre u octubre, después de que se celebren las primarias en el partido Kadima y salga un nuevo presidente.

Tras ese proceso, previsto para mediados de septiembre y en el que no tomará parte el actual primer ministro, se espera su dimisión para que el nuevo presidente de Kadima tome las riendas del gobierno, lo que impide alcanzar un acuerdo, según fuentes gubernamentales.

Aún así, la difusión de la oferta por el diario provocó un aluvión de reacciones en la ANP.

Saeb Erekat, jefe de la oficina de negociaciones de la Organización para la Liberación de Palestina (OLP), indicó en nota de prensa que “aunque las negociaciones son serias, las diferencias son aún grandes” y que un acuerdo debe dar “solución justa” al problema de los refugiados palestinos.

El plan de Olmert descarta recibir en el territorio israelí a los 3.8 millones de descendientes de los 700 mil refugiados originales que quedaron desplazados en las guerras de 1948 y 1967, aunque incluye una fórmula detallada y compleja para dar compensaciones económicas y dejarlos regresar al Estado palestino.

La propuesta se centra en las fronteras e incluye un mapa detallado de la retirada israelí y de las zonas que Israel quiere anexionar a su territorio, para tener que mover la menor cantidad de colonos.

En la actualidad viven en Cisjordania unos 220 mil judíos, 85 mil de los cuales se concentran en tres grandes bloques cerca de la frontera de Israel.

El resto serían evacuados en dos fases, la primera después de que el acuerdo fuera firmado, mediante planes compensatorios y de manera voluntaria, y una segunda etapa forzosa, cuando los palestinos completaran su institucionalización como Estado.

A pesar de haber iniciado el

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