Phelps se convirtió en leyenda en Pekín-2008

PEKIN (AFP) – Michael Phelps es el nombre del deportista más laureado en la historia de los Juegos Olímpicos, y no es un logro que viene del pasado cuando los deportes eran casi exclusivos de determinados países, es un título adquirido esta semana en la globalizada piscina de Pekín-2008.

El estadounidense ganó seis oros con seis récords mundiales en cinco días para elevarse a una categoría en la que se encuentra en soledad con 12 medallas doradas.

Nadie es capaz de igualarlo por el momento, los más cercanos son auténticas leyendas como el finlandés Paavo Nurmi y el también estadounidense Carl Lewis, que ostentan nueve preseas de oro.

“Vaya, ‘el más grande olímpico de todos los tiempos’, es algo muy bueno, me siento muy honrado”, dijo a periodistas.

En los meses previos a los Juegos Olímpicos de Pekín-2008 todos los medios del mundo hablaban de la posibilidad de que el nadador quebrara la marca de siete medallas de oro de su compatriota Mark Spitz en Múnich-1972, sin pensar que para lograrlo debería primero convertirse en el más ganador.

Además, nunca nadie ganó tantas medallas como Phelps en natación, ostenta 14 y ahora está al tope en materia de récords mundiales´individuales, cinco, igualado con el propio Spitz.

Hay atletas que luchan durante años para al menos clasificar a unos juegos, Phelps colecciona preseas de oro como si fuera algo fácil, es capaz de ganar una por día, o dos.

Los seres humanos por lo general tienen una apertura de brazos equivalente a la altura, no es el caso de Phelps, mide 1,93 metros y tiene 2,01 de brazos, ideal para nadar.

A los 23 años de edad el originario de Baltimore, Maryland (este) que entrena en Michigan (este) y tiene a su madre como la persona más importante, se encuentra en la plenitud de sus fuerzas y lo demuestra en el llamado “cubo de agua” de Pekín.

Si cabe alguna duda no hay más que mirar lo que ha sido la semana que termina, donde no tuvo rivales.

El domingo pasado se apoderó, ante la presencia del presidente de Estados Unidos George W. Bush del título y récord mundial en los 400 m estilos (04:03.84).

En lo previo aparecía como su carrera más difícil, pero este joven que llega a la partida escuchando música la dominó sin problemas.

El lunes, cuando la medalla de oro no dependía enteramente de el, fue su día más complicado. La carrera de relevos 4×100 libre fue para Estados Unidos en un final de “fotografía” entre Jason Lezak y el francés Alain Bernard.

Phelps festejó como nunca, sabía que su sueño de las ocho medallas estaba casi logrado. (Récord con 03:08.24).

“Ahora las carreras se vuelven más cortas”, bromeó un día.

El martes se apoderó de los 200 m libre (Récord: 01:42.96) en una carrera que fue sencillamente un paseo.

Y el miércoles 13, pese al número, fue el día de gloria. “EL” día en la carrera de Phelps comenzó temprano, exactamente a las 10H21, cuando se zambulló para los 200 m mariposa.

Al principio le pareció, no se vio así desde la tribuna obviamente, que todo estaba perdido: los lentes se le llenaron de agua, “no podía hacer nada, sólo nadar, al llegar a los 150 m no veía la pared”, dijo.

Pero con tanta ventaja sobre los ‘mortales’ no hubo problema, oro y récord con 01:52.03. “Me hubiera gustado un 01:51”, dijo después.

En ese momento, con los ojos enrojecidos por el agua, se convirtió en el más ganador de la historia.

Y a las 11H19 de ese día histórico logró su quinto oro en la prueba de relevos 4×200 libre (Récord: 06:58.56).

El viernes dio un paso más hacia los ocho oros que aspira a ganar al hacerse con los 200 metros estilos batiendo el récord del mundo (1:54.23).

El sábado le esperan los 100 m mariposa y el domingo los 4×100 estilos.

Si todo sale bien entonces habrá alcanzado a Spitz y la piscina de Pekín-2008 será recordada todavía más, como lo es hoy la de Múnich-1972.

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