.Obras de Francisco de Zurbarán se exhiben en el Museo de San Carlos.

México, 26 Ago (Notimex).- El Museo Nacional de San Carlos
muestra la exposición “Obras maestras de la pintura europea del Museo
de Arte de Ponce” (Puerto Rico), entre la que figuran cuadros del
español Francisco de Zurbarán, quien murió el 27 de agosto de 1664.

Dentro de las 60 pinturas de grandes maestros de la pintura
occidental del siglo XIV al XX, se exhiben lienzos del máximo
representante del Barroco y el Naturalismo tenebrista, autor de
piezas como “Crucificado”, “Santo Domingo en Soriano” y “La adoración
de los pastores”.

La muestra se encuentra dividida en siete ejes temáticos y está
abierta al público desde el 23 de julio pasado y permanecerá en las
Salas del Museo Nacional de San Carlos hasta el 20 de octubre
próximo.

El Museo de Arte de Ponce de Puerto Rico (MAP) cuenta con uno de
los conjuntos de obras de arte más destacados e importantes de
América, con alrededor de tres mil 600 obras europeas y
latinoamericanas.

Aunque con escasa información sobre su vida, se sabe que
Francisco De Zurbarán nació el 7 de noviembre de 1598 en Fuente de
Cantos, España, en el seno de una familia dedicada al comercio.

En 1614, Pedro Díaz de Villanueva, pintor de Sevilla, lo tomó
como aprendiz durante tres años. En esta época el panorama artístico
español era muy fértil y De Zurbarán fue coetáneo de los grandes
pintores del llamado Siglo de Oro del arte español.

Al terminar sus primeros estudios, no regresó a su pueblo, sino
a Llerena. Sus primeros trabajos consistieron en pequeñas obras
secundarias y en algunos diseños urbanísticos, pero su talento
comenzaba a ser reconocido.

En 1626 recibió un encargo para el convento de San Pablo el Real
de Sevilla, de 21 lienzos, el cual provenía de los dominicos, una de
las ordenes más poderosas de Sevilla, lo que representó para él la
posibilidad de penetrar en el hermético mercado sevillano.

De ese total de lienzos aún se conservan algunos, como la
“Curación milagrosa de Reginaldo de Orleans”, “Santo Domingo en
Soriano”, “Padres de la Iglesia”, “San Gregorio”, “San Ambrosio” y
“San Jerónimo”.

Tiempo después pintó el cuadro “Crucificado” para el Art
Institute de Chicago, obra con la que se enfrentó y apropió del
llamado Naturalismo tenebrista, del que se hizo maestro por el uso
logrado de los contrastes de luz y sombras.

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Obras de Francisco de. dos. sombras

Uno de los temas de mayor éxito en su obra, aseguran sus
estudiosos, fue el “Cristo en la cruz” (1630), modelo que contribuyó
a incrementar su fama, pues lo llevó a colaborar en la decoración del
Palacio del Buen Retiro, mandado levantar por Felipe IV.

Cuatro años después firmó uno de los contratos más importantes
en su carrera y del arte hasta el momento: la serie conventual del
monasterio de Guadalupe, única en su género que se ha conservado
intacta in situ, siguiendo la colocación original del siglo XVII.

La década de 1640 fue la más fructífera de su obra, realizando
varias pinturas para el monarca Felipe IV, a la que siguió un
declive, pues no recibió tantos encargos como en épocas anteriores,
aunque continuó pintando excelentes obras.

Aunque De Zurbarán pintó historias e imágenes religiosas
aisladas, sus obras principales fueron retablos y series de lienzos
para conventos como el ciclo de “Historias de San Buenaventura del
Colegio Franciscano de Sevilla” y “Las dos Visiones de San Pedro”,
ambas en el Museo del Prado.

La obra de los años siguientes reflejó lo visto y aprendido en
Madrid, especialmente las composiciones de Bartolomé y Vicente
Carducho, así como el color y el paisaje atmosférico de Velázquez.

La década siguiente se inició con un declinar de los encargos de
importancia, puesto que se produjo una crisis económica general en
toda España, además de una sublevación en Andalucía, capitaneada en
vano por el duque de Medina Sidonia en 1641.

Esta crisis forzó a los pintores a mirar hacia mercados
alternativos. Aumentaron las series para América,

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