Cuba emprende lenta recuperación tras devastadora embestida de Gustav

LA HABANA (AFP) – Cuba comenzó el domingo a recuperarse lentamente de la estela de destrucción que dejó el terrible huracán Gustav: pueblos arrasados, miles de casas derrumbadas o sin techo, cultivos anegados, redes de comunicación cortadas y torres de energía en el suelo.

Gustav, que disminuyó su fuerza este domingo en su ruta al Golfo de México y Nueva Orleans, surcó la isla el sábado por la occidental provincia de Pinar del Río, desatando inundaciones y toda la furia de sus vientos de 240 km/h, nivel 4 en la escala Saffir-Simpson, de 5.

Aunque no se reportan muertos, decenas de personas resultaron heridas o lesionadas; pero la evaluación de la magnitud de los destrozos apenas empieza.

Considerado uno de los ciclones más violentos en 50 años, Gustav dejó un panorama desolador en las costas de Pinar del Río y del municipio de la Isla de la Juventud -por donde pasó el centro-, y de la provincia de La Habana, castigada en su litoral sur.

Más de 300.000 personas fueron evacuadas en todo el occidente cubano, sobre todo en pueblitos costeros como Carraguao (donde chocó el ojo del ciclón), Cortés, Bahía Honda y Candelaria, en Pinar del Río, y en el sur de La Habana como Batabanó y Güira de Melena.

“Se acabó el mundo, vamos a tardar 20 años en recuperarnos”, exclamó José Rodríguez, un habitante de 32 años, tras una noche bajo los efectos del huracán en Los Palacios, donde está Carraguao.

En Los Palacios, a 100 km de La Habana, siete personas resultaron lesionadas, unas 7.000 casas quedaron sin techo, sin ventanas o paredes derrumbadas, según un balance inicial dado a la AFP en el lugar por el presidente del Consejo de Defensa municipal, Emilio Triana.

“Hay serios daños en toda la infraestructura del municipio, tanto en viviendas como en empresas. En la agricultura hay muchos daños en el arroz y el plátano. Las escuelas que estaban listas para el inicio del curso escolar fueron muy dañadas, toda la red telefónica está en el suelo”, resumió.

El poblado de Paso Real de San Diego, próximo a Los Palacios, fue arrasado con rachas de viento superiores a los 340 km/h, récord en el país. “El pueblo está prácticamente destruido”, dijo Yosvani Izquierdo, experto meteorológico de la zona.

La Isla de la Juventud, al sureste de La Habana y donde primero impactó el ciclón la tarde del sábado, fue asolada. Dos embarcaciones fueron a dar al centro de Nueva Gerona, la principal ciudad del municipio.

Desde muy temprano, sus habitantes se levantaron para descubrir la catástrofe: el agua del mar cubrió casas a una altura de dos metros, casi hasta el techo; edificios de empresas vitales para la marcha del municipio están inundados o perdieron sus ventanales y techos; pocos árboles y tendidos eléctricos quedaron en pie.

“Esto es pura desolación, una experiencia única. No recordamos un evento similar de tanto desastre en la Isla de la Juventud”, relató impactado un testito a la televisión local.

De “alarma” ciclónica, el occidente pasó este domingo a “fase de recuperación”. Pero la Defensa Civil pidió a la población evitar acercarse a cables y postes caídos, ríos y arroyos crecidos, no obstruir la circulación de las brigadas de emergencia y combatir la propagación de enfermedades.

Poco a poco se van restableciendo los servicios de electricidad y gas, interrumpidos en todo occidente, incluso en la capital Ciudad de La Habana -de dos millones de habitantes-.

Ante la dimensión de los destrozos, las autoridades decidieron aplazar el inicio del curso lectivo en las provincias del oeste, previsto para el lunes; en tanto que se mantiene interrumpido el transporte marítimo y aéreo, y se restableció el terrestre.

La Defensa Civil llamó a la población a no bajar la guardia debido a que los efectos del ciclón aún provocaban lluvias en algunas zonas y marejadas en el litoral sur.

Gustav, que a su paso por el Caribe dejó más de 80 muertos, avanzaba este domingo con vientos de cerca de 200 k

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