Cuba enfrenta cruda emergencia tras el “golpe nuclear” de Gustav

LA HABANA (AFP) – Cuba encara una cruda emergencia tras el paso demoledor del huracán Gustav por el occidente, donde miles quedaron sin techo y urgidos de alimentos, y son multimillonarios los daños en infraestructura y cultivos, en lo que Fidel Castro comparó con la desolación de un “golpe nuclear”.

Sin ninguna víctima mortal, la magnitud de la tragedia ha quedado poco a poco al descubierto, luego de que Gustav atravesó la isla el sábado por la provincia de Pinar del Río y la Isla de la Juventud, con rachas de vientos hasta de 340 km/h.

Viviendas completamente destruidas o sin techo ni ventanas, edificios en ruinas, cultivos arrasados, torres de alta tensión derribadas y retorcidas, granjas destruidas, es el panorama desolador que revelan las imágenes y fotos captadas en la Isla de la Juventud, por la televisión local y prensa autorizada para visitar el lugar.

Gustav dejó en Haití, Jamaica y República Dominicana al menos un centenar de muertos, y al menos siete en Estados Unidos; pero en Cuba, a pesar de la enorme destrucción, no se reportan muertos.

En un artículo que tituló “Un golpe nuclear”, Fidel Castro describió la devastación conforme las fotos e imágenes de televisión captadas en la Isla de la Juventud: “Me recordaban la desolación que vi cuando visité Hiroshima, que fue víctima del ataque con la primera bomba atómica en agosto de 1945”, dijo Castro.

Castro calculó que Cuba necesita entre 3.000 y 4.000 millones de dólares, “sólo para paliar nuestras necesidades más elementales”. “Tal esfuerzo debe salir del trabajo del pueblo. Nadie lo puede hacer por nosotros”, sentenció.

Embarcaciones y aviones cargados de agua y alimentos como salchichas y galletas, están llegando a la zona, pero las necesidades son descomunales y la tarea de recuperación, advirtió Castro y otros dirigentes cubanos, será ardua y llevará mucho tiempo.

Cálculos preliminares señalan que unas 120.000 viviendas fueron afectadas en Pinar del Río y otras 20.000 en la Isla de la Juventud, más de 500 escuelas, talleres, naves avícolas y porcinas, más de 4.000 postes de tendido eléctrico derribados.

Pero el temor está en la situación alimentaria. “Ahora la batalla es alimentar a las víctimas del huracán”, advirtió el líder comunista, alejado del poder desde hace dos años por enfermedad.

“La peor herencia de Gustav es llevar a muchas personas a una existencia primigenia, donde lo principal es buscar algo para cocinar y propiciarse aunque sea un pedazo de techo”, resumió el diario Juventud Rebelde.

Sólo en Pinar del Río fueron afectadas 13.070 hectáreas de tubérculos, 2.931 de granos, 543 de frutas y 471 de hortalizas; además 445 cultivos orgánicos, 392 huertos, 14 fincas de semillas y 17 de frutales, así como 140 toneladas de productos de casas de cultivo.

La situación provocó una masiva movilización. “En unas horas el huracán nos dejó años de trabajo”, dijo el vicespresidente Carlos Lage.

Las Fuerzas Armadas, Gobierno, iglesias, organizaciones sociales, y hasta los ilegales disidentes, están enviando asistencia humanitaria a las zonas arrasadas por Gustav. La oposición pidió a las autoridades que permita la ayuda internacional venga de donde venga.

Rusia enviará cuatro aviones con ayuda humanitaria, incluido material de construcción y tiendas para albergar a 5.000 personas, dos de los cuales volaron este miércoles.

“Si Cuba necesitara algo, vamos a enviárselo”, anunció el presidente de Venezuela, Hugo Chávez, principal aliado político y socio comercial; en tanto que gobierno español también ofreció ayuda.

La Federación Internacional de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja lanzaron un llamado para recabar 1,6 millones de dólares destinados a los países del Caribe devastados por el huracán Gustav, en particular Haití, Jamaica y Cuba.

El sistema de defensa civil de Cuba, reconocido internacionalmente, emprende masivas evacuaciones preventivas, que en este caso llegó casi al medio mi

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