El debate entre Ávila y Funes se resiste

Según El Diario de Hoy, el candidato de ARENA a la presidencia de El Salvador, Rodrigo Ávila, acepta el enésimo reto público de Mauricio Funes de debatir los temas de nación pendientes ante los ciudadanos.

Según ese periódico, Ávila está dispuesto a enfrentarse al debate, pero la noticia es más bien confusa, no se sabe sí por cuenta del periódico o del candidato.

La noticia se titula: “Ávila: ‘Debatiría con quien manda en partido FMLN’” y más abajo “Ávila »Acepta, además, un debate con Mauricio Funes”.

Después el periódico cita a Ávila diciendo que para él lo más importante es “estar discutiendo diariamente sobre los problemas que afectan a los salvadoreños”, como si discutir con el viento en una plaza fuera el verdadero debate.

Ávila, continúa en lo que parece ser una pequeña queja: “Ésta es como la quinta vez que dice lo mismo”, cita el diario.

Sin embargo, por muy confusas y desordenadas que sean las intenciones en forma de tímidas señales, hay que reconocerle a Ávila su predisposición al debate.

A Maurio Funes no hay que reconocerle nada, él está con los guantes puestos desde hace meses, al lado izquierdo del cuadrilátero, listo para soltarle al adversario los primeros pescozones, incluso antes de la campanada del primer asalto.

La dialéctica de Funes me recuerda aquel legendario boxeador panameño, que llevaba por nombre Roberto “Mano de Piedra” Durán. Soltaba unos “reatazos” que hacían al adversario tambalearse, mientras el equipo técnico se tiraba de las canas.

El señor Ávila es una persona sincera, y habría que ver si realmente está dispuesto, como dice él, a debatir con los de la cúpula del FMNL, porque si uno lo piensa a fondo, el llamado a debatir podría ser el propio Hugo Chávez.

Y de ponerse esto así, el FRENTE, totalmente capaz de responder con el mismo disparate, pero al revés, podría pedir que el “debatiente” por parte de ARENA sea el presidente de Taiwán, el señor Ma Ying-jeou.

Entonces la cosa si que podría ponerse verdaderamente digna de ver: un chino y un sudamericano debatiendo los grandes problemas de los salvadoreños.

Aparte de estos surrealismos, quizás las grandes resistencias del tan deseado debate entre Avila y Funes vengan de la parte más ultra de ambos partidos.

Y son estas resistencias las que debemos de detectar para ponerles nombres y apellidos, sin tapujos, así sabremos quién está a favor de más democracia y quién no.

Fuente:http://[email protected]

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