Argentina ratifica protocolo interamericano, aboliendo completamente la pena de muerte

La República Argentina depositó hoy en la Organización de los Estados Americanos (OEA) los instrumentos de ratificación del Protocolo a la Convención Americana sobre Derechos Humanos relativo a la Abolición de la Pena de Muerte. De esta manera, Argentina se convirtió en el décimo país en ratificar el tratado hemisférico, cuyas disposiciones entrarán en vigor en la nación sudamericana a partir de la fecha.

El Representante Alterno de Argentina ante la OEA, Martín Gómez Bustillo, entregó los referidos instrumentos de ratificación al Secretario General de la OEA, José Miguel Insulza, durante una ceremonia celebrada en la sede del organismo continental, en la que también estuvo presente el Presidente del Consejo Permanente y Representante Permanente de Belize, Embajador Nestor Méndez.

El Protocolo a la Convención Americana sobre Derechos Humanos, cuyo artículo primero reza que “los Estados no aplicarán en su territorio la pena de muerte a ninguna persona sometida a su jurisdicción”, fue suscrito en Asunción, Paraguay, en junio de 1990, en el marco de la Asamblea General de la OEA. El artículo segundo permite una excepción a los Estados que se reserven el derecho de aplicar la pena capital “en tiempo de guerra”, pero lo somete a condiciones particulares: “conforme al derecho internacional por delitos sumamente graves de carácter militar”.

“Con el depósito de este instrumento, Argentina ha ratificado la totalidad de los instrumentos del sistema interamericano en materia de derechos humanos”, resaltó el diplomático argentino tras presentar los documentos al Secretario General Insulza. “Si bien la pena de muerte en nuestro país había quedado derogada ‘de hecho’ con el otorgamiento de jerarquía constitucional a la Convención Americana sobre Derechos Humanos en 1994, con la derogación del Código de Justicia Militar la pena capital desaparece del sistema jurídico argentino”, agregó, haciendo referencia a la única norma vigente que posibilitaba la aplicación de la pena de muerte y que fuera recientemente derogada por el Congreso.

Gómez Bustillos resaltó, además, que mediante el importante acto de ratificar el referido protocolo hemisférico, su país está reafirmando su “compromiso con la defensa de los derechos humanos como contribución a la construcción de sociedades más democráticas, justas e inclusivas, donde prevalezca el Estado de derecho y se respeten plenamente los derechos humanos en tanto atributos esenciales de la persona humana”.

Por su parte, Insulza felicitó a la República Argentina por haber completado su ratificación de todos los instrumentos hemisféricos relativos a los derechos humanos, afirmando estar convencido de que la decisión contribuye de manera importante a la política de acabar con la aplicación de la pena de muerte en las Américas. “Espero que se avance en otros países en la misma dirección”, dijo. Expresó también que el tema de la pena capital es sumamente complejo, y que todavía un número importante de países del continente la aplican. Sin embargo, manifestó la esperanza de que la abolición de este castigo llegue a ser la norma común de todos los países de America.

“Naturalmente, no es un tema que puede hoy día tener todo el consenso que quisiéramos,” señaló. Admitió que el fenómeno de violencia delictual que domina gran parte de los países de nuestro continente, mostrando altos niveles de criminalidad, conspira contra la opción de abolición de la pena de muerte. Dijo que muchos, equivocadamente, consideran que la pena de muerte juega un papel de disuasión, pero él, junto con un importante número de los ciudadanos de nuestros países, no comparten ese concepto, concluyó el Secretario General Insulza.

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