Presidencia de Pakistán, un reto para Zardari

Londres.- En un país que enfrenta un caos político y económico, así como actividad de grupos armados, Asif Ali Zardari -el controvertido viudo de la asesinada líder opositora Benazir Bhutto- se convirtió en el nuevo presidente de Pakistán.

Tras el asesinato Bhutto en diciembre pasado, Zardari tomó las riendas del Partido del Pueblo de Pakistán (PPP), lo llevó con éxito a los comicios parlamentarios de febrero, y desde entonces trabajó para forzar la dimisión del ahora ex presidente Pervez Musharraf.

Su labor de unidad con otros enemigos políticos de Musharraf en el parlamento rindió fruto el mes pasado, y se encaminó a una elección presidencial acertada, ya que este sábado logró la meta que su esposa buscaba antes de morir en un ataque al concluir un mitin.

Pero antes de la muerte de Bhutto, hecho que impulsó a Zardari en el partido, la imagen pública del ahora presidente electo era adversa, e incluso el PPP lo mantuvo fuera de la arena pública tanto como fue posible para evitar que afectara la campaña para las legislativas de febrero.

El nuevo presidente paquistaní, quien ha reiterado en repetidas ocasiones su compromiso contra los grupos armados musulmanes, pasó varios años en la cárcel acusado de corrupción, por hechos que le valieron el sobrenombre de “señor 10 por ciento”.

En 1990 fue acusado de atar una bomba, que se accionaba a control remoto, a la pierna de un hombre de negocios y enviarlo a un banco a retirar dinero como garantía, sin embargo quedó en libertad después de que el PPP ganó las elecciones de 1993.

A la sombra de su esposa, comenzó a fraguar su carrera política desempeñándose como senador y ministro de Finanzas, pero también fue el principal responsable -por sus corruptelas económicas- de la caída de los dos gobiernos de Bhutto (1988 a 1990 y de 1993 a 1996).

Zardari, de 53 años de edad, tiene una larga lista de arrestos por cargos que iban desde alterar el orden público hasta presuntos actos de intimidación y asesinato, sin embargo ahora tendrá que enfrentar una serie de problemas como la violencia y la economía del país.

El viudo de Bhutto asume la presidencia de Pakistán en un momento muy difícil para ese país de más de 160 millones de personas cuya economía está desmoronándose, mientras Estados Unidos presiona a Islamabad para erradicar al Talibán y a la red Al Qaeda.

Amigos cercanos al mandatario, nacido en Karachi, lo califican como un hombre de carácter fuerte y mucha valentía, virtudes que puso de manifiesto desde su juventud cuando jugaba polo y practicaba equitación.

Zardari estudió la educación básica en la misma escuela que Musharraf, pero en su juventud cobró fama de “playboy”, la cual mantuvo aún después de casarse con Bhutto en 1987, por conveniencia a decir de algunos allegados.

A pesar de que sufre de diabetes y de una dolencia en la espina dorsal que le impide moverse y requiere la ayuda de un bastón, Zardari asume el control de un país que le representará un reto a sus habilidades políticas.

NOTIMEX

You must be logged in to post a comment Login