Ike se aproxima a La Habana tras dejar 4 muertos y devastación en Cuba

LA HABANA (AFP) – Los vientos del huracán Ike ya se sentían este martes en La Habana en su paso a través de Cuba rumbo al Golfo de México, azotando con furiosos vientos y lluvias, tras dejar en la isla cuatro muertos, más de dos millones de evacuados y gran devastación.

Ike, que mató a 66 personas en Haití, avanzaba por la costa suroccidental de Cuba con vientos de 130 km/h, categoría uno (de un máximo de 5) hacia un punto entre las provincias de La Habana y Pinar del Río, según el Instituto de Meteorología.

Antes de entrar a las aguas del Golfo de México en la tarde de este martes, Ike golpea el occidente cubano y sólo en la capital -de 2,2 millones de habitantes- unas 170.000 personas fueron evacuadas, miles de La Habana Vieja ante el peligro de derrumbes. Sacudida desde la madrugada por las ráfagas de Ike, Ciudad de La Habana está paralizada, sin actividad laboral, sin tránsito, sin comercio y en algunas zonas sin electricidad. El gas y la energía se mantendrán hasta que se pueda, advirtió Luis Carlos Góngora, una alta autoridad de la capital.

A las 09H00 GMT, el ojo de Ike -que se espera produzca de 6 a 12 mm de lluvias sobre Cuba- se ubicaba a 135 km al sureste de La Habana, según el estadounidense Centro Nacional de Huracanes, que advirtió de que el ciclón puede cobrar mayor fuerza moverse hacia el oeste de Cuba y luego penetrar el Golfo de México.

Toda Cuba está bajo alarma máxima, con más de dos millones en albergues y casas de familiares en zonas seguras, mientras brigadas de salvamento se mantienen alerta para socorrer a los damnificados.

A pesar de su sistema de prevención de catástrofes, con una evacuación masiva, Cuba registra cuatro muertos, según un balance preliminar, y en su travesía de oriente a oeste el ciclón arrasó con casas, almacenes, edificios vulnerables, árboles, cultivos y postes de electricidad.

“Sigue siendo muy peligroso por las lluvias y vientos” que descargará el martes en el occidente, sobre Ciudad de La Habana y las provincias de Matanzas, La Habana y Pinar del Río, advirtió el meteorólogo José Rubiera.

En Pinar del Río unas 79.000 personas fueron evacuadas y otros miles en la Isla de la Juventud. Surcadas por el huracán Gustav hace diez días, esas regiones estaban abocadas a las tareas de recuperación cuando debieron volver a resguardarse ante Ike. Matanzas evacuó a más de 120.000, 13.000 de ellos turistas del balneario de Varadero, principal polo turístico de Cuba, cuyas playas estaban este martes desiertas.

En la región oriental, Holguín -por donde entró el ojo del huracán a Cuba el domingo-, Las Tunas y Camagüey fueron las provincias más asoladas por Ike. “Los daños son grandes en viviendas y agricultura”, señaló José Betancourt, de la Defensa Civil. “Hay grandes daños en infraestructura, en edificios, almacenes, casas, árboles arrancados de raíz. Esto es muy difícil”, dijo Julio García, presidente del Consejo de Defensa provincial de Camagüey, en cuya ciudad capital el agua llegó a cinco metros de altura.

El presidente Raúl Castro se reunió el lunes con el Estado Mayor del Consejo de Defensa Civil -dirigentes del Partido Comunista- e impartió instrucciones. Él y su hermano, el líder Fidel Castro, siguen “minuto a minuto” el avance del huracán, dijo la televisión.

Un aviso de tormenta tropical está vigente para los cayos del sur de la Florida y la turística ciudad de Key West, en el extremo sur estadounidense, pero la mayor amenaza se centra sobre los yacimientos petroleros del Golfo de México, por lo que el precio del crudo aumentó. El grupo petrolero anglo-holandés Shell inició la evacuación de plataformas off-shore en el Golfo, el estadounidense ExxonMobil evalúa la situación, y el francés Total regresará a tierra su personal el miércoles.

Ike azota la zona una semana después del golpe devastador de Gustav, que dejó un centenar de muertos en el Caribe y Estados Unidos, la mayoría en Haití, donde otros 500 murieron en el reciente paso de Hanna y Fay.

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