Regresan residentes de Galveston sólo para ver destrucción de Ike

Por Francisco Trujillo.

Galveston.- Miles de residentes de la Isla de Galveston tienen autorización para regresar a partir de hoy a sus casas por primera vez, tras haber salido huyendo de la furia del huracán Ike hace casi dos semanas.

Muchos de ellos fueron sorprendidos al constatar los daños que provocó la tormenta en sus viviendas y negocios, así como ver escombros y basura por doquier.

“Fue un ataque combinado”, dijo Cesar Carrillo, al observar por primera vez los daños en su casa ubicada en un área céntrica de la ciudad, a un kilómetro de la playa.

“Al primer piso, le entró el agua y en el segundo piso el aire hizo destrozos”, indicó tras mostrar un hoyo en el techo de una de las habitaciones.

La Isla de Galveston fue uno de los puntos más castigados por el huracán, que ingresó a tierra la madrugada del pasado 13 de septiembre con vientos de hasta 175 kilómetros por hora.

Las autoridades permitieron este miércoles a los mayoría de los 65 mil residentes de la Isla a ocupar sus viviendas, bajo la advertencia de que carecerán de energía eléctrica y podría tardar semanas antes de que el servicio quede restaurado completamente.

La alcaldesa Lyda Ann Thomas, pidió a quienes decidan regresar, traer sus propios alimentos, porque el abastecimiento en la isla está limitado, además de advertirles de los riesgos de contraer enfermedades por la insalubridad y carencia de servicios médicos.

Carrillo, dijo que aún no regresará a la isla con su familia. “Todavía no puedo traerme a mi familia, yo tengo que arreglar la casa y el gobierno la ciudad”.

“Sólo voy a estar esta semana durmiendo aquí, tratando de limpiar y hacer reparaciones”, explicó el vendedor de teléfonos celulares, quien desde hace 16 años inmigró a Galveston, procedente de Monterrey, en el fronterizo estado mexicano de Nuevo León.

Carrillo, quien un día antes de la llegada del huracán, trasladó a su familia a la comunidad de Harlingen, en el sur de Texas, comenzó la limpieza de la casa, sacando a la calle los muebles y alfombras mojadas.

Algunos de sus vecinos lo hicieron por igual y por todos rumbos de Galveston se observó este día a familias completas limpiando sus casas, muchos de ellos con tapabocas, para protegerse de los olores y contaminantes como los de comida podrida en los refrigeradores.

Para Hugo Pineda, el regreso a Galveston este miércoles fue triste. “Me pegó duro, había visto los daños por televisión, pero ahorita que iba entrando a la ciudad y comencé a verlo, me dolió, es triste ver el trabajo de muchos perdido”.

Pineda, mesero del restaurante “The Original Mexican Café”, uno de los primeros restaurantes mexicanos de la isla al haber sido fundado en 1919, regresó a constatar los daños en su lugar de trabajo y a informarse de cuándo podría volver a operar el establecimiento.

“El lugar se ve bien, no tiene mucho daño, aunque sí le entró el agua”, dijo. “Va a tardar como un mes o más para que la aseguradora evalué los daños y el departamento de salud autorice abrir de nuevo”, expresó.

El inmigrante, originario de Poza Rica, en el estado mexicano de Veracruz, residente de la cercana comunidad de Texas City, dijo que en tanto vuelve a su empleo, trabajará en otros oficios.

“Trabajo va haber, es lo bueno. Aunque si da lástima, todo lo que se ha perdido”, dijo.

Leonardo Valle, quien regresó a observar los daños en su casa y en su establecimiento, el restaurante mexicano “El Patio”, afirmó estar sorprendido por la furia del huracán.

“Yo no lo creía; tengo 50 años en Galveston y nunca había visto una cosa así, ni con el huracán Alicia (1983) ni con Carla (1961), indicó.

“Que bueno que evacuamos, que bueno que me dejé convencer”, afirmó, al recordar su renuencia a dejar Galveston los días previos a la llegada del huracán.

“Mi mujer se puso muy triste al ver todo esto, pero estamos bien y eso es lo que importa. No hay más que echarle pa adelante”, dijo al comenzar junto con dos de sus trabajadores, a sacar a la calle las silla

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