Mucho que agradecer a George W. Bush

El clérigo-presidente Fernando Lugo, viajará el 27 de este mes a Estados Unidos, en donde rendirá pleitesía al presidente George Bush, uno de los principales financistas de los movimientos que lo apoyaron, confirmaron fuentes oficiales.

El obispo igualmente prevé reunirse con Felipe Calderón, otro personaje con quien tiene afinidades, el mandatario de México, con lo que culminará el ciclo de visitas a presidentes extranjeros.
No hace mucho tuvo un fraternal encuentro con otro personaje que admira, Alvaro Uribe.

El viceministro de Relaciones Exteriores paraguayo, Jorge Lara Castro, un viejo favorecido de la embajada norteamericana de Asunción, recibió hace poco a Christopher McMuller, subsecretario norteamericano de Asuntos del Hemisferio Occidental, en una sugestiva visita de cortesía en la que abordaron la situación de crisis que atraviesa Bolivia.

En Otra muestra reciente de abyección del gobierno del obispo, el canciller paraguayo, Alejandro Hamed Franco, dijo que el Gobierno paraguayo no considera al Gobierno de los Estados Unidos como ejecutor de políticas imperialistas y con pretensiones hegemónicas.

Lo cierto es que nuestro obispo asesino de pobres tiene mucho que agradecer a George, dado lo mucho que tuvieron que ver Washington, la CIA y sus fundaciones anexas, en su victoria electoral.

Todo el poder de la estructura de la CIA y sus extensiones y derivados, como USAID, la National Endowment for Democracy y la prensa adicta al imperio, se jugó por Fernando Lugo el 20 de abril, dado que es vox populi que las ONGs utilizadas como fachada por los movimientos políticos que lo apoyaron recibieron fuertes donaciones a partir de la llegada al país del embajador James Cason, un conocido desestabilizador apadrinado por Otto Reich.

Entre estas organizaciones beneficiarias de estos dólares distribuidos por la administración de George W. Bush que apoyaron a la campaña del obispo, sobresalieron Gestión Local y la Casa de la Juventud, que financiaron con fondos de USAID e IAF a los movimientos Tekojoja y Pmas, como en Nicaragua la NED y otros organismos alternativos de la CIA propiciaron la elección de Violeta Chamorro en 1989.

Las organizaciones no gubernamentales y voluntarias —lo que hoy conocemos por sociedad civil— son conocidas como una extensión de las políticas neoliberales de EE UU en todo el mundo, herramientas desmovilizadoras asimiladas al proyecto de supremacía global del Consenso de Washington, delirio de dominación imperial que en Paraguay —más que en ninguna otra parte— cuenta con un ejército de asalariados y adeptos.

La CIA y la US Agency for International Development (USAID ó AID), como es sabido, tienen un protagonismo central en el esquema de promover las ideas y hechos políticos favorables al imperio, y a ellas se añadió un nuevo organismo, creado en 1983, bautizado como The National Endowment for Democracy (NED).

En Paraguay, la NED ejerce un control total sobre la prensa mediática, a la que presenta listas indicando cuáles son los referentes políticos que puede promocionar.

Son los principales referentes de la NED los propietarios de ABC color y radio Ñandutí, Aldo Zucolillo y Humberto Rubín, dueños de gran parte de lo que en el país se puede decir.

En Brasil, a comienzos de los 60, se utilizaron idénticas operaciones de la CIA junto a las de la sociedad civil opuesta al gobierno, con el resultado de provocar el golpe militar de 1964 contra el presidente Joâo Goulart, que dio comienzo a 20 años de una represión política indescriptiblemente brutal.

En fechas más recientes coordinaron un golpe mediático contra el gobierno de Raúl Cubas en Paraguay (marzo de 1999) y aceitaron a la sociedad civil de oposición al gobierno venezolano de Hugo Chávez, donde el papel de organismos gubernamentales estadounidenses, la CIA y otros como la AID y la NED detrás del fallido golpe de estado de abril de 2002 fue evidente.

El embajador norteamericano James Cason, como un flautista de Hamelín dedicado a cantar folklore paragu

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