Todavía existen esperanzas para conciliar fronteras: Omar Faruk

* El músico turco se presentó en la edición 36 del FIC

Por Juan Carlos Castellanos C; Enviado

México, 12 Oct (Notimex).- Desde el punto de vista artístico y
cultural del turco Omar Faruk, “a pesar de los conflictos
universales, todavía existen esperanzas para poder conciliar las
fronteras del mundo”, y así lo señaló, bien convencido, poco antes de
ofrecer un soberbio concierto en el 36 Festival Internacional
Cervantino (FIC).

Reconocido en todo el planeta por su activismo a favor de la
paz, los derechos humanos y la justicia igualitaria para todos los
habitantes del planeta, Faruk dijo estar cierto de que no hay
lenguaje más universal que la música, para transmitir un mensaje de
paz y bienestar a todo ser vivo.

El virtuoso músico, que ofreció en la explanada de la Alhóndiga
de Granaditas la primera de dos presentaciones en el FIC, destacó en
declaraciones a la prensa, que la meta es extender, con su arte, la
ilusión y la confianza para poder conciliar al mundo.

“La música es la última frontera de la esperanza”, declaró el
músico poco antes del recital, tras explicar que su concierto fue
preparado como “un bouquet de armonías y sonidos que evocan los
aromas de Medio Oriente, así como rastros del folk y el flamenco”,
con lo que despertó expectación.

Prometió, y más tarde cumplió, un concierto lleno de melodías
espirituales, románticas, folclóricas e imaginativas, con las que
integró un programa con el que el público pudo conocer una parte de
su historia musical, “ya que la presentación fue diseñada con temas
de toda mi discografía”, subrayó.

Faruk se acompañó en el escenario por su grupo de músicos,
quienes interpretaron los temas acoplados con diversos instrumentos,
como una pequeña flauta diatónica conocida como kaval, la zurna (oboe
de doble caña); el baglama (laúd de cuello largo); el oud (laúd
clásico); percusiones y la ney (flauta de bambú que en literatura
sufi representa al ser humano).

El artista, nacido en Adana, Turquía, en 1967, puso en relieve
que, en ese sentido, esa interacción grupal es un buen ejemplo de
cómo, mediante la música, se puede llegar a la conciencia colectiva.
“Es como estar en la iglesia, en la mezquita o en cualquier otro
templo, para orar”, apuntó.

Esa analogía, detalló obedece a que cuando las personas escuchan
la música que él interpreta, no importa religión, condición social o
económica, sexo, ideología política, ni cualquiera otra atadura o
mordaza de tipo moral, sentimental o intelectual. Y en pocas
palabras, resumió esa su filosofía.
Sigue
Todavía existen esperanzas/dos/filosofía.
.
“Ante la música o en el templo, las personas se interconectan
entre sí, con un sólo deseo: Llegar a un estado de bienestar en el
que todos encuentren el bien común”. Sobre el escenario, el artista
se manifestó como “un ser siempre apegado a mi faceta espiritual”, y
entre tema y tema, destacó:

“En cada oportunidad, dejo sentir mi pasión por el sufismo, y lo
importante que es para mí extender y comunicar esta filosofía, a
través de la música”. Luego, reconoció que el origen de su energía
musical se encuentra en el control de su respiración, base de salud y
entendimiento en varias culturas.

“La fuente de poder de mi inspiración radica en reconocerme,
mediante el equilibrio de mi aliento, de la exhalación y la
inhalación de aire que irriga de energía mi ser”, adujo. En relación
a lo anterior, contó que en Estambul fue profundamente influido por
la fusión de sonido y espíritu de un músico.

“Se trata de Aka Gunduz Kutbay, quien se convirtió en una de mis
fuentes de inspiración”, recordó. En esta época, añadió, se inició en
el Hatha Yoga, así como en el Tai Chi, disciplina que continúa
practicando diariamente, sin importar el sitio donde se encuentre a
causa de sus giras internacionales.

Omar Faruk ha compartido el escenario con figuras como el
trompetista de jazz Don Cherry, el tecladista Karl Berger, el
baterista de la banda de rock Cream Ginger Baker, Ofra Haza, Simón
Shaheen, Hossam R

You must be logged in to post a comment Login