Requiem para Danilo, el amigo, el colega…El ejemplo de vida

“Así es Rafa, Danilo falleció el viernes” me confirmó una queda voz al otro lado del auricular.

Wilson Romero colega periodista radial de la mesa redonda del fútbol me confirmó la noticia a la que de alguna manera ya estaba preparado tras haber visitado a Danilo apenas dias atrás en el hospital tras enésimo internamiento.

Asi de simplemente cierto era, Danilo Noél Dirón  falleció el pasado viernes por la noche.

 
Debo confesar que me quedé mudo, trastocado, realmente sentido y solo reaccioné segundos después cuando Wilson en el otro lado me dio detalles que incluso aún no los tengo claros.

Que sensación tan indescriptible. Fue exactamente la misma que cuando recibí la noticia —igualmente por teléfono—, cuando mi padre falleció encontrándome muy lejos de él.

Sentimiento que te ahoga y te deja inánime cuando la muerte toca cerca. El ser periodista gráfico por casi 30 años hace creer a uno que vio y vivió contemplando mucho —sino acaso todo—,  y de cerca al dolor o a la alegría y que se covierte casi como una costumbre. Pero cuando la muerte te toca muy cerca te pone de cara a una realidad diferente.  

No pude articular palabra alguna y solo por mi mente pasaron imágines a velocidad que se detuvieron en aquella del rostro sonriente de Danilo cuando hice una sesión especial para radio América. Rostro de Danilo Noél al que recordaremos así sonriente para el resto de nuestras vidas.

Danilo Noel Dirón, un amigo, un hermano mayor en esta caminata del periodismo deportivo, falleció la noche del viernes tras una larga lucha contra el cáncer.

Danilo fue muy conocido como comentarista y director del programa radial La Mesa Redonda del Fútbol que transmite diariamente radio América. Así mismo fue conocido en el área metropolitana de Washington como un exitoso director gerente de ventas de la popular Radio.

Por esas cosas del destino apenas el pasado 6 de junio tuve la oportunidad de disfrutar participando —metido en la cabina—, a doble jornada la mayoría de edad del programa “La Mesa Redonda del Fútbol” que cumplía 18 años y de ‘pasadita’ los 63 años de Danilo.

Alli en medio del jolgorio —con pastel incluido—, recordamos muy buenos momentos con las interminables llamadas de la inmensa afición futbolera de este programa al que Danilo y sus colaboradores le han dado con dos horas diarias en vivo con participación directa del oyente, con fraternal polémica y disfrute a  todo sabor.

Fue sin duda un agradable reencuentro con Danilo con quién compartimos mil y una jornadas futbolísticas.

De caracter juguetón, con chispa y gran inventiva para vivir al máximo todo lo que a fútbol se refiere. Es que Danilo era eso, fútbol y solo fútbol, como latinoamericano y más aún como uruguayo en donde se nace —según nos contaba Danilo— gritando gol, en vez de llorar como cualquier recién nacido. Danilo no era la excepción…¡Vaya manera de celebrar los goles… Adrenalina pura!

Fue un programa deveras excepcional y de pronto premonitorio para lo que después vendría con la quebrantada salud de Danilo.

Nunca claudicó con lo que llevaba por dentro. Vehemente, fiel a su verdad y con transpariencia defendía su creencia. Dios fue su guía para soportar lo suyo y su temple para con confianza transmitir lo que sentía y analizaba…Siempre, siempre subrayaba que él hacía lo que Dios le permitiera hacer.

Me acuerdo mucho que terminado el programa nos instalamos en su oficina y nos concedió una entrevista compartida con Miguel Guilarte, editor de deportes del semanario El Tiempo Latino.

La entrevista que se convirtió en conversación amena y con todos los matices de una reunión entre amigos llenas de anécdotas en los casi 20 años que nos conocíamos.

Danilo literalmente soltó todo lo que sentía sin preámbulos ni dubitaciones tras un programa especial donde los miembros de polémico espacio radial jugaron como niños y entre risas y llantos celebraron la mayoría de edad del programa que fundó Danilo Noel con Alejandro Carrasco y el mexicano Rubén León, en vísperas del Mundial de Italia 1990.

“Hay momentos tristes y momentos felices pero tengo que reconocer que éste ha sido uno de los días más felices de mi vida y por eso doy gracias a Dios”, dijo Danilo, instantes después de que Edgar Enciso le llenara la cara de torta, con singular pastel adornado con una foto de los integrantes de la Mesa Redonda.

No era para menos. “Tengo cinco tipos de cáncer y me siento realizado por todo lo que Dios me ha permitido vivir” dijo Danilo con rostro sonriente…” Después de ocho años padeciendo de un cáncer que me ha minado el colon, el hígado, la piel, los riñones y un pulmón, sin duda la Mesa Redonda del Fútbol es mi mejor terapia”, nos confesó.

Es dificil poder escribir y describir a un gran amigo que nos deja tras sufrir penosa y larga enfermedad, lo que depronto nos queda es transmitir su legado que como persona nos dejado a traves de muchas, realmente muchas actividades que compartimos juntos.

Sin duda nuestra amistad se acrecentó cuando nació la MLS hace doce largos años y coincidimos en muchos viajes siguiendo al equipo capitalino el DC United. ¡Qué manera de disfrutar los viajes!.

Micrófono en mano Danilo y yo con cámara fotógrafica, vivimos muchísimos buenos momentos cuando DC caminaba bien y cuando nó, también nos costaba asimilar el desencanto.

Allí salía a relucir la personalidad de Danilo cuando el DC United sufría un traspiés. En alguna ocasión me acuerdo que me acerqué a pedirle el comentario de un partido a la salida del estadio RFK en Washington y me dijo, “Fue un partido tan malo que tenia ganas de verlo de espaldas pero no podía porque tengo la responsabilidad de transmitirlo tal cual”.

¡Que bronca la que tengo Rafa! me dijo, pero al segundo agregó “No importa ya viene el otro juego y ya verán, al DC se le tiene respeto y eso obliga”…Reimos a carcajada limpia.

Es que Danilo tenía una chispa intermitente, jamás se dejó caer y eso lo reflejaba en cuanto partido transmitía y en cuantas veces estaba en cabina con Mesa Redonda del Fútbol programa en el que estuve autoinvitado muchas veces y que cuando llegaba me trababa como ese hijo al que sus consejos siempre calaban hondo.

Sin duda Danilo fue un gran ejemplo como periodista deportivo y mucho más como persona. Siempre iba directo en lo que me veía y no estaba de acuerdo.

Sus consejos llegaban con jalón de orejas incluidas si era necesario (llámese seria reprimenda pero con todo el cariño de gran amigo).

Anécdotas deportivas mil, pero recuerdo una sencilla en particular que lo pintan a cuerpo entero…Viajabamos a cubrir el partido DC United contra los MetroStars de NY/NJ (hoy Red Bulls), era un viaje de ida y vuelta, ajustando los minutos con el equipo de transmisión de Radio América atrás y yo con mis cámaras y lentes a mi costado.

Sube y baja con los asientos del auto eran de cuero y carro alquilado para mayor comodidad en un viaje cansado de ida y vuelta.

Con uno de los metales de mi lente –o mi monopie–, hice un corte malísimo en el asiento y Danilo al ver el largo corte dijo ¡ y ahora cholito, qué hacemos esto nos va costar muchísimo! dijo, y puso el rostro tan enojádísimo que yo me quedé mudo sin saber que hacer o decir.

Fue un segundo eterno para mí, y echo a reír como un niño a carcajada limpia  por mi reacción impávida. Luego agregó, “Tranquilo cholo, pagas las hambuerguesas en camino de regreso y ya estamos”, cosa que no hice porque no me dejó pagar absolutamente nada.

Siempre me presentaba en cuanto programa aparecía con gran afecto, como el periodista que hizo historia en la comunidad al ser el único periodista que escribió en español en el Washington Post…Es que Danilo era así dadivoso, nunca me dejaba de dar consejos, o hacia comentarios a favor (casi nunca en contra) sobre tal o cual artículo que escribía.

Lo mismo que la información que manejaba la compartía conmigo con una transparencia fenomenal. Es que ese era Danilo, colega y mucho más…Amigo.

AMIGO de esos con que se cuentan en todas, las muy buenas, las buenas, las malas y las muy malas.

Danilo nació en Rocha, Uruguay llegó a Estados Unidos con su esposa y sus dos hijas y comenzó a trabajar como vendedor en la ya desaparecida Radio Borinquen AM 900 para luego seguir en Radio América, de propiedad del empresario dominicano Alejandro Carrasco.

Siempre muy ligado al fútbol, en 1990 participó en el programa de polémica deportiva “Comentando el mundial”, en 1997 dirigió “La Mesa Redonda del Fútbol” y ese mismo año se convirtió en el comentarista estelar en las transmisiones de los partidos del DC United.

Este es pues un pequeño homenaje a un gran amigo, gran colega, ejemplar padre y esposo, pero sobre todo una gran persona al que  recordaremos con esa sonrisa que pude plasmar en foto que acompaña este artículo.

“Ya no hay tiempo para más” siempre parafraseaba Danilo al final de sus programas o de sus transmisiones, hoy ese tiempo jugó con él y Dios lo tiene en su equipo de ganadores porque él le ganó con amplio marcador a la desesperanza con su imbatible fortaleza espiritual y un ánimo de vida a prueba de todo.

Descansa en paz estimado Danilo.

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