Alto voltaje en la peña cultural de ParaEsoLaPalabra

Carlos Parada

El programa de la última peña de ParaEsoLaPalabra en el Haskell Center de la Biblioteca Folger Shakespeare, estuvo cargado de energía con la participación de los raperos chilenos W-Cuno y P-Bloke, cuyo trabajo poético se encausa en la corriente urbana del rap consciente —una expresión artística enfocada en temas sociales que afectan a la juventud.

W-Cuno presentó “Material pa’ la calle”, un interesante CD recién lanzado este año en estrecha colaboración con P-Bloke. Material pa’la calle contiene trece pistas entre las cuales cabe mencionar “Ilegal”, “Guerra de barrios”, “Latino la vivimos” y “Johnny Coca” que abordan la problemática de la violencia, el abuso de las drogas, y la condición de los inmigrantes indocumentados.

P-Bloke, por su parte, participó con varios temas de su repertorio de reggae caracterizado por una buena dosis de contenido político. Los jóvenes raperos contaron con el talento de DJPape quien hábilmente manejó el acompañamiento musical electrónico de fondo.

ParaEsoLaPalabra destacó también al joven escritor salvadoreño J. Fredis Romero, quien acaba de publicar la novela “Puñaladas al corazón”.

La lectura de la obra que realizó el autor durante la peña, apunta hacia una trama interesante que relata las experiencias de un joven enfrentado a situaciones de vida o muerte durante la guerra civil, que desgarró al pueblo salvadoreño en la década de los años ochenta.

La misión del colectivo ParaEsoLaPalabra consiste en promover tanto a escritores formados como a aquellos que comienzan a dar sus primeros pasos en las letras.

Es en ese sentido el colectivo presentó la novela de J. Fredis Romero, cuya trayectoria apunta hacia un prometedor futuro como narrador.

Sammy Miranda, artista puertorriqueño nacido y criado en el Bronx, cautivó al público con la originalidad de sus nuevos cuadros.

La serie está basada en la historia y obra de su abuelo, un aficionado a la fotografía que estuvo en Panamá de 1944 a1946 mientras cumplía con el servicio militar en las fuerzas armadas de Estados Unidos.

Entre las pertenencias del abuelo —que la familia encontró luego de su muerte— se encontraba una maleta repleta de fotos que él había tomado en el transcurso de su vida.

Una tía de Sammy le confíó la maleta y el artista aprovechó la ocasión para dar comienzo a la creación de una maravillosa serie de pinturas basadas en el tesoro fotográfico que se encontraba apiñado en aquella vieja valija.

Sammy relató que después de salir del ejército, su abuelo se asentó en Nueva York en donde se dedicó al oficio de la zapatería. Al morir, el abuelo dejó una serie de instrumentos de trabajo entre los cuales se encontraban centenares de tachuelas doradas y plateadas para reparar calzado.

A Sammy Miranda se le ocurrió la idea de usar las tachuelas para crear un bello retrato de su querido antepasado. Ese cuadro formó parte de la breve exposición que Sammy realizó durante la peña cultural.

Es importante mencionar que Sammy Miranda es un destacado poeta cuya obra en inglés ha sido galardonada con el respetado premio Larry Neal de poesía en Washington D.C.

El público participó con entusiasmo en el micrófono libre, uno de los pocos espacios que existen en la zona de Washington para compartir poesía y música latina nueva.

El ecuatoriano José Ballesteros, profesor de español y literatura en St. Mary’s College, leyó los poemas “Del Mar Rosa” y “Mother’s Quilt Unfinished”, dos interesantes trabajos que fueron bien recibidos por el público.

Los colombianos Juan Carlos Marulanda y César Crisales desenfundaron sus guitarras y cantaron “Violencia” y “Life Is Such a Short Ride”, dos temas de rock latino de su propia autoría.

Por su parte, el cantautor y poeta boliviano Julio Durán, recitó el poema “Guitarra mía”, dedicado al instrumento que lo ha acompañado a lo largo de su vida.

Con una voz angelical, Cara Fulton entonó a capella la canción “His Eye Is On the Sparrow”, un profun

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