Los rusos están de vuelta en Cuba, siete años después de cerrar Lourdes

LA HABANA (AFP) – Los rusos, que en 2001 dieron el último portazo en Cuba al cerrar la base de espionaje de Lourdes, están de vuelta este domingo al consagrar una catedral ortodoxa rusa en La Habana, para lo cual viajó especialmente el número dos de esa iglesia.

El presidente Raúl Castro les abrió personalmente la puerta, al asistir a la inauguración de la catedral pactada cuatro años antes entre el líder Fidel Castro y el metropolita Kiril Gundjaev, quien saludó al nuevo mandatario, sustituto de su hermano enfermo.

El historiador de La Habana Eusebio Leal, quien ajustó los detalles del templo con el Patriarca Alexei durante una visita a Moscú en 2004, habló por la parte cubana.

“La inauguración de esta iglesia es un símbolo de las relaciones entre nuestras dos naciones y muestra cómo nuestros países han cambiado”, dijo a AFP el embajador ruso en La Habana, Mikhail L. Kamynin.

En igual sentido se pronunció Kiril, también canciller del Patriarcado de Moscú, al declarar en La Habana que se trata de “un acontecimiento histórico que va a abrir una nueva página en las relaciones de Rusia y Cuba, y va a acercar mucho más a nuestros pueblos amigos”.

En la tarde Castro y Kiril asistieron a un concierto del Coro del Monasterio de Srétenskiy, de Moscú, que sorprendió con la interpretación de la popular canción cubana “Guantanamera”.

Después Raúl Castro recibió formalmente a Kiril en el Palacio de la Revolución, donde el metropolita le entregó una condecoración, y otra similar para su hermano Fidel.

Al parecer, es una vuelta de hoja a dos momentos de máxima tensión, cuando Moscú decidió de manera unilateral en 1992, poco tiempo después de desaparecida la Unión Soviética, la retirada del destacamento motorizado, que estaba en Cuba como parte de los acuerdos de la crisis de los misiles de octubre de 1962.

Y en octubre de 2001, pocos meses después de visitarla personalmente en Cuba, el entonces presidente Vladimir Putin anunció sin aviso previo a los cubanos la retirada de la base de escucha de Lourdes, un centro de espionaje electrónico que databa de 1964.

Fidel Castro reaccionó en forma airada en ambas ocasiones y las relaciones entre Moscú y La Habana tocaron fondo, tras 30 años de fuerte alianza política, económica y militar durante la era soviética.

Lourdes, a 25 km al suroeste de La Habana, fue transformado en un centro educacional de élite, la Universidad de Ciencias Informáticas (UCI), donde la imagen de miles de jóvenes cubanos busca borrar las huellas de los oficiales de inteligencia rusos.

Las diferencias entre Rusia y Estados Unidos, el interés de Moscú de entrar en América Latina en momentos en que Cuba tiene influencia entre varios gobiernos de la región, así como el propio mercado cubano, han ido acercando a los dos países paulatinamente desde 2005.

Rusia es ahora el décimo socio comercial de Cuba con un intercambio de 363 millones de dólares en 2007 y fue el primer país en enviar ayuda material (de 120 toneladas) por los daños causados por recientes ciclones, que dejaron 5.000 millones de dólares en pérdidas.

Matrimonios mixtos cubano-rusos y sus hijos forman buena parte de la comunidad ortodoxa en la isla, calculada en unos pocos miles, un centenar de los cuales asistió a la consagración de Nuestra Santa Señora de Kazan.

Con cinco cúpulas en forma de bulbo, las primeras en Cuba, el templo de color blanco y 1.200 m2 se alza en La Habana Vieja, patrimonio de la Humanidad, una franja costera de 4 km2 que alberga a numerosas religiones, casi todas las representadas en la isla.

El templo “me hace sentir más cerca de mi país”, dijo a AFP Lioudmilla Snegour, de 60 años, 40 de ellos en Cuba, donde enviudó de su esposo cubano.

La apertura de la catedral es el momento más importante de “Los días de Rusia”, una reunión para la cual viajaron, junto al metropolita, ministros, artistas, empresarios y diputados.

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