Toma posesión cardenal mexicano de parroquia en Roma

Por Andrés Beltramo Alvarez.

Ciudad del Vaticano.- El cardenal mexicano Francisco Robles Ortega tomó el sábado posesión de la parroquia romana de Santa María de la Presentación entre eclesiásticos, diplomáticos y fieles, tras su nombramiento en noviembre de 2007.

El purpurado fue recibido por los feligreses, luego de que había recibido el encargo de velar por este templo cuando fue nombrado por el Papa Benedicto XVI el 24 de noviembre de 2007.

El arzobispo Robles Ortega, originario de Monterrey, en el estado mexicano de Nuevo León, llegó poco antes de las 18:30 hora local (17:30 GMT) a la iglesia ubicada a las afueras de la capital italiana donde lo esperaban numerosas personas que lo recibieron con aplausos.

A su ingreso, un joven le acercó una cruz que besó antes de pasar a una capillita donde se arrodilló y rezó por unos instantes para luego dirigirse a la sacristía y preparase para la celebración.

Entre los presentes estuvieron el embajador de México ante la Santa Sede, Luis Felipe Bravo Mena; el nuncio apostólico en Italia y ex embajador papal en territorio mexicano, Giuseppe Bertello y Cipriano Calderón, ex funcionario del Vaticano.

Además de los obispos Faustino Armendáriz de Matamoros (Tamaulipas) y Alfonso Cortés Contreras, auxiliar de Monterrey.

Enfundado en una casulla verde y una mitra color café, Francisco Robles Ortega presidió la misa acompañado por unos 50 sacerdotes concelebrantes del Pontificio Colegio Mexicano de Roma y de la congregación Legionarios de Cristo.

Antes de iniciar el párroco local, Crispino Borgia, leyó dos bulas (decretos del papa): la primera elevó a “sede titular” la iglesia de Santa María de la Presentación, y la segunda asignó al mexicano su custodia.

Por una antigua tradición todos los cardenales del mundo -al ser nombrados- reciben un “título”, es decir adquieren el nombre de un templo de la ciudad de Roma como símbolo de unidad con el obispo de esta urbe, sumo pontífice.

La primera de las bulas explicó que por falta de iglesias disponibles ante tantos cardenales, Benedicto XVI decidió elevar de categoría a esta parroquia por lo cual Robles Ortega es el primer purpurado en usar su título.

En el otro decreto Joseph Ratzinger destacó las “óptimas cualidades” del prelado regiomontano y le recordó que forma parte del “senado” de la Iglesia Católica para “asistir y hacer honor” a toda la cristiandad.

Inmediatamente después Borgia dio la bienvenida y agregó: “pronto será nuestro don Francisco que viene de México y quien tiene aquí su casa con mucha simpleza”.

Un cáliz y una patena fueron los regalos del arzobispo de Monterrey a la feligresía del lugar mientras, de parte de la asamblea, recibió a cambio una imagen dorada de la Virgen.

Toda la celebración fue recitada en italiano, durante la homilía el cardenal demostró dominar el idioma y ponderó que, a menudo, las personas se interrogan sobre el sentido de la propia vida, la propia existencia y la propia fe.

En un discurso de poco más de 13 minutos afirmó que el “amor divino” sobre todas las cosas ofrece estabilidad al ser humano y lo libera de los “pecados del mundo” como la soberbia, desesperación y rebelión contra Dios.

Advirtió como un “gran fraude” declarar amar al creador y, al mismo tiempo, desinteresarse de los demás y por ello, sostuvo, los cristianos tienen la obligación de manifestar públicamente su misericordia con los más necesitados.

“Estamos llamados a desconfiar del individualismo que nos asedia, que nos obliga a vivir la vida en un mundo íntimo sin una dimensión pública de la caridad”, estableció.

Tras una ceremonia que duró poco más de 90 minutos los presentes felicitaron al cardenal y participaron de una convivencia ofrecida en su honor por los feligreses italianos en uno de los salones de la parroquia.

En declaraciones a Notimex el embajador Bravo Mena destacó la importancia de la toma de posesión porque, dijo, “la presencia de México tiene un motivo más para expandirse en la ciudad de Roma”.

Exp

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