.Subastan en Londres en 9.4 md un retrato del pintor Francis Bacon.

México, 27 Oct (Notimex).- Fue subastado el dia 19 de este mes,
en la Casa Christies, de Londres, en 9.4 millones de dólares, apenas
por encima del precio mínimo estimado, uno de los dos únicos retratos
que Lucian Freud (Berlín, 1922) hizo de su amigo, el pintor inglés
Francis Bacon, nacido el 28 de octubre de 1909.

La cautela reflejada en el precio de adquisición confirma que el
mercado del arte también empieza a mostrar los primeros signos de la
crisis financiera mundial, opinaron los analistas de dicha casa de
subastas.

Cabe mencionar que la pintura titulada Kerzenschein, de Gerhard
Richter y el Retrato de Henrietta Moraes, del mismo Francis Bacon,
se ofrecían en esta subasta de arte contemporáneo y de posguerra,

El pintor británico de origen irlandés Francis Bacon,
considerado el “chico malo” de las Bellas Artes del siglo XX y quien
en sus trabajos logró plasmar la dolorosa condición del ser humano,
nació en Dublín.

A los 16 años se trasladó a Londres, para después viajar a
Berlín, donde conoció la obra de pintores realistas como George
Grosz, Otto Dix y Max Beckmann, influencia que le valió para así
convertirse en uno de los pintores más influyentes de los últimos 25
años.

Posteriormente regresó a Londres, donde trabajó como decorador
de interiores al mismo tiempo que comenzó a pintar, sin demasiado
éxito al principio.

Cansado por el escaso reconocimiento que recibían sus obras,
dejó de lado la pintura y dedicó la mayor parte de su tiempo al
juego. En 1944, destruyó gran cantidad de sus trabajos, elaborados
entre 1929 y 1944, y sólo salvó 10 lienzos.

A partir de ese mismo año sus obras comenzaron a ser conocidas,
entonces fue considerado una figura crucial en la pintura inglesa. En
sus cuadros solía representar una figura masculina o femenina situada
en un espacio cerrado y en el interior de una habitación.

Su actividad artística se inauguró propiamente con la angustiosa
pintura “Tres estudios de figuras para la base de una crucifixión”
(1944).

Bacon fue un artista figurativo, pero supo plasmar la dolorosa
condición del ser humano desde la más absoluta subjetividad. Recurrió
al informalismo, el expresionismo y a la evocación de los sueños,
característica del surrealismo, pero sus composiciones obedecen al
racionalismo más estricto.

Bacon admiró a muchos pintores del pasado y elaboró algunas
interpretación de sus cuadros, como el retrato de “Inocencio X”
(1950), que se basa en el cuadro de Velázquez, del mismo nombre.

En 1952 se trasladó a Tánger, Marruecos, donde inició una
relación amorosa con el piloto Peter Lacy. En ese mismo año participó
en la Bienal de Venecia y su obra se exhibió en Londres, Nueva York y
otras plazas importantes.

Tomando como objetos de referencia representaciones ya
existentes, como fotogramas de películas de Luis Buñuel o imágenes
médicas de enfermedades bucales, las recompuso para dotarlas de una
violencia al estilo de Edvard Munch o Matthias Grunewald.

Entre las décadas de 70 y 80 su obra creció en importancia y
fama, su imaginería se suavizó y su técnica se volvió más expresiva.

La obra de Bacon muestra en general la influencia que recibió
del expresionismo de Vincent Van Gogh y de Munch, pues expresa sus
sentimientos a partir de figuras deformes.

Además, según los expertos, una constante en sus trabajos es que
sitúa sus figuras individualmente en el centro del cuadro.

En 1971 su amante George Dyer decidió suicidarse en la
habitación de un hotel, hecho que alimentó la fama de sádico que
plasmó en su obra y que también tuvo que ver con su historia de vida,
su homosexualidad asumida, su alcoholismo proclamado y su afición por
el juego de azar.

Francis Bacon murió en Madrid, España, mientras visitaba a unos
amigos, el 28 de abril de 1992, debido a un ataque al corazón.

Entre sus obras destacan “Estudio de Inocencio X de Velázquez”
(1961) y “Mujer vaciando un cuenco y niño paralítico gateando se

You must be logged in to post a comment Login