Enfermedad del corazón no tiene síntomas y puede ser mortal

SCOTTDALE, AZ. (ConCienciaNews) – Sabemos que cuando una enfermedad se descubre a tiempo existen mayores posibilidades de cura o de un mejor tratamiento. Pero hay una enfermedad que es difícil de identificar y podría producir la muerte de manera inesperada.

La estenosis aórtica es el estrechamiento u obstrucción de la válvula aórtica del corazón que impide que ésta se abra adecuadamente, bloqueando el flujo sanguíneo desde la cámara inferior izquierda del corazón a la aorta (la arteria que sale del corazón).

La estenosis aórtica puede dañar las actividades cotidianas, forzando al corazón y ocasionando falta de aire, dolor del pecho y desmayos. El paciente además corre riesgo de presentar endocarditis, una infección del revestimiento interior del corazón.

Cuando no hay tratamiento, el músculo cardiaco se debilita, hay contrición del flujo sanguíneo y el resultado puede ser la muerte repentina o insuficiencia cardiaca mortal.

Más del 4 por ciento de la población estadounidense de 75 años o más presenta estenosis aórtica.

Un estudio reciente realizado por Mayo Clinic, asegura que la enfermedad se puede identificar con un examen. Pero debido a su falta de síntomas, es un reto identificarla en el paciente.

Bijoy Khandheria, Director de Cardiología de Mayo Clinic y coautor del estudio asegura que “los pacientes con estenosis aórtica grave –aunque pueden encontrarse relativamente sin síntomas– corren el riesgo de enfrentar serias consecuencias, como muerte cardiaca súbitaâ€?.

El tratamiento para la estenosis aórtica puede ser mediante el uso de medicamentos o más agresivo, mediante la reparación o reemplazo de la válvula aórtica para permitir que la sangre fluya normalmente hacia la aorta y el resto del cuerpo.

El estudio sugiere que, en ciertos pacientes que permanecen sin síntomas y aunque tengan la estenosis aórtica grave, deberían ser observados constantemente y se debe calcular cuidadosamente su riesgo, involucrándolos en la “espera vigilanteâ€? para controlar el avance de la enfermedad, antes de someterlos a la operación para reemplazo de la válvula.

“Es necesario sopesar los riesgos personales de cada paciente entre someterse a un reemplazo de la válvula aórtica y optar por la espera vigilante: arriesgarse a una muerte cardiaca súbita o realizar más adelante la operación de la válvula en un paciente mayor cuya edad no es óptimaâ€?, dijo Khandheria.

La ausencia de síntomas en un paciente podría postergar la detección de la estenosis aórtica y, por lo tanto, retrasar cualquier alternativa de tratamiento.

“La situación es todavía más peligrosa cuando el paciente, antes sin síntomas, repentinamente desarrolla síntomas, sobre todo durante un período corto. El pronóstico a menudo es sombríoâ€?, dijo Partho Sengupta, co-autor del estudio.

“Sin embargo, por ahora, nuestro estudio indica que la cirugía para reemplazo de la válvula aórtica realizada prematuramente y sin selección conlleva varios riesgos, entre ellos, complicaciones con las prótesis valvulares, así como peligro de sangrado vinculado a la anticoagulación y endocarditis infecciosaâ€?, dijo Sengupta.

El estudio también mencionó que la mortalidad quirúrgica aumenta de manera progresiva con la edad, alcanzando 9 por ciento entre pacientes de más de 80 años.

El abordaje de espera vigilante en pacientes sin síntomas, aunque ampliamente preferido, debe incorporar control y seguimiento estrechos, aconseja el estudio.

El estudio, llamado “Control de la estenosis aórtica severa asintomáticaâ€?, se publicó en la edición del 14 de octubre de la revista del Colegio Americano de Cardiología.

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