.Enseña mexicana Natalia Toledo belleza de memoria oral indígena.Por Edelmiro Franco. Corresponsal.

Bogotá, 28 Oct (Notimex).- La escritora mexicana Natalia Toledo
aseguró hoy aquí que su más reciente obra, “Cuento del conejo y el
coyote” busca mostrar al mundo la belleza de la memoria oral de los
pueblos indígenas de su país.

“Es un cuento que proviene de la memoria oral de los pueblos
indígenas de Oaxaca, Chiapas, Guerrero y algunos asentados en Estados
Unidos”, aseveró Toledo en entrevista con Notimex.

La narradora del pueblo de Juchitán (Oaxaca) está en Colombia
invitada por el Centro Cultural “Gabriel García Márquez” del Fondo de
Cultura Económica (FCE) para presentar en las ciudades colombianas de
Medellín y Bogotá su más reciente cuento.

Para la escritora mexicana, la “memoria oral de los pueblos
indígenas es una flor que se cultiva bajo la sombra de un árbol de
tamarindo, en el campo, mientras se descansa y se bebe pozol”.

El “Cuento del conejo y el coyote” cuenta la historia de un
conejo “de corazón que ama la fiesta y le encanta vagar como una hoja
de maíz de la mano del viento” y que se encuentra con un coyote que
quiere devorárselo, pero el astuto conejo lo burla una y otra vez.

“Este cuento lo conocí a través de pláticas con nuestros
abuelos, que eran como nuestras bibliotecas en vivo. Nos reunían
alrededor de la casa, en el patio, y a la hora que fuera, para
contarnos cuentos y en esta forma se transmitía la memoria oral”,
explicó.

La hija del artista oaxaqueño Francisco Toledo recordó que los
abuelos, papás y mamás le platicaban a sus hijos y nietos historias
de su pueblo, de las inundaciones y de los terremotos, es decir, “de
todo lo que no estaba en los libros”.

Toledo recordó que primero leyó una versión de la historia del
conejo y el coyote de Andrés Henestrosa (1906-2008), quien “fonetizó”
el idioma zapoteco e hizo su transcripción al español.

Tras leer la versión de Henestrosa, que retomó la mitología
zapoteca en “Los Hombres que dispersó la danza”, Toledo regresó
nuevamente a esta historia por sugerencia de su padre, quien le
mostró una serie de ilustraciones de “El conejo y el coyote”.

“Mi padre me hace la invitación de reescribir este cuento y
hacer una versión para los niños, y ahí está un poco mi humor, mi
lenguaje. Utilicé onomatopeyas, que es como reproducir un lenguaje
con sonido”, explicó.

Agregó que los zapotecas “utilizamos puros sonidos, sin
pronunciar una sola palabra, para comunicarnos, como una especie de
códigos que sólo nosotros los zapotecas entendemos”.

“No es lo mismo que un gordo se caiga a que se caiga un flaco.
Todos estos sonidos que reproduce la lengua los metí en el cuento”,
aseveró la escritora, quien está segura que la tradición oral es “una
maravilla” para narrar historias para niños y adultos.

Comentó respecto de las obras para niños y adultos que “todos
los cuentos son para todos”, con lo cual rompe con la división que
hacen algunos académicos sobre historias para niños y adultos.

La también autora del cuento “La muerte pies ligeros” dijo que
“cuando contamos estos cuentos de memoria no existe todo este rollo
de decir esto es para adultos o esto es para niños”. Esto es para
todos, porque vas creciendo con ellos”.

“La maravilla de estos cuentos es que cuando te lo cuenta tu
papá o las mujeres, te lo cuentan con todo lo que son, con gestos,
sonidos, con todo el cuerpo y con sus propias palabras”, acotó la
narradora.

© 2006-2008 Notimex, Agencia de Noticias del Estado Mexicano

You must be logged in to post a comment Login