Niegan enfriamento de relaciones entre México y El Vaticano

Por Andrés Beltramo Alvarez.

Ciudad del Vaticano.- Eclesiásticos y diplomáticos negaron aquí un presunto enfriamiento de las relaciones diplomáticas entre México y El Vaticano tras la renuncia de Benedicto XVI a viajar a ese país en enero de 2009.

En entrevistas por separado con Notimex el cardenal Francisco Robles Ortega y el embajador Luis Felipe Bravo Mena minimizaron la ausencia del líder católico en la Jornada de las Familias programada para esas fechas en el Distrito Federal.

Según el purpurado, existió “cierta desilusión” en los feligreses al saber que el obispo de Roma no viajaría porque “permanece siempre el anhelo por tener cerca al Papa” pero -aclaró- este sentimiento va acompañado de una “gran comprensión”.

El 18 de septiembre pasado Ennio Antonelli, presidente del Pontificio Consejo para la Familia del Vaticano, informó que “por motivos de salud” Ratzinger había desistido de esa visita apostólica.

“Entendemos perfectamente que las razones de su agenda y su salud, no le permiten llevar el pontificado al ritmo del Papa Juan Pablo II, lo comprendemos y lo importante es que estamos en plena comunión con él”, apuntó.

En su número de este mes la revista italiana Panorama tituló uno de sus artículos con la frase “Gran frío entre México y El Vaticano”.

“Cayó el hielo entre los mexicanos y la Santa Sede tras la renuncia de Benedicto XVI a trasladarse en enero a la Ciudad de México para el Encuentro Mundial de las Familias”, publicó el semanario dedicado a temas de actualidad.

Al respecto Robles, arzobispo de la norteña ciudad de Monterrey (estado de Nuevo León), afirmó que “cada quien declara de acuerdo a su propia perspectiva” y “está en su derecho de tener una lectura propia”.

La “lectura eclesial”, agregó, es de “plena y total aceptación” al Papa, apoyo al “gran ministerio petrino” desempeñado por el líder religioso en bien de la Iglesia universal y por tanto de México. “Esto es lo más importante”, dijo.

Destacó además los “muchos signos” del obispo de Roma para con los mexicanos: “siempre saluda, siempre envía mensajes y vela porque las sedes vacantes estén provistas, todo indica su generosidad y su entrega a la Iglesia de México”.

Por otro lado, el embajador mexicano Luis Felipe Bravo Mena explicó que su gobierno “simplemente tomó nota” de las razones, explicadas formalmente y por las cuales ya no habrá visita apostólica.

“Claro que se hubiera deseado tener al Papa pero finalmente no era un evento institucional; la invitación era abierta, no para este evento en particular y sigue abierta, esperamos se pueda realizar”, estableció.

Del 16 al 21 de enero la capital mexicana acogerá la cumbre católica dedicada a temas de vida y familia más importante del mundo, que según la tradición impuesta por Juan Pablo II cuenta con la presencia del sumo pontífice.

En agosto pasado, el vocero del Vaticano, Federico Lombardi, había adelantado la imposibilidad de Benedicto XVI de trasladarse a territorio latinoamericano argumentando que su prioridad era Africa.

En su declaración incluyó el comentario “los mexicanos son generosos y lo pueden comprender”, frase que causó indignación en los feligreses de ese país, considerado el segundo en mayor número de católicos del mundo.

Se trata de la primera vez que Joseph Ratzinger desiste de una invitación de este calibre aunque, según lo anunciado, tendrá alguna participación (video mensaje o teleconferencia) durante la Jornada Mundial de las Familias.

NOTIMEX

You must be logged in to post a comment Login