Paloma se degrada pero golpea Cuba, azotada por tres huracanes en dos meses

CAMAGÃœEY, Cuba (AFP) – El huracán Paloma se debilitó el domingo a tormenta tropical y se convierte en una zona de baja presión en el oriente de Cuba, donde las lluvias, vientos e inundaciones dañaron casas y redes de energía, dos meses después de que dos potentes ciclones devastaran la isla.

Paloma tocó tierra la noche del sábado con vientos de 200 km/h, categoría 3 en la escala Saffir-Simpson (máximo de 5), y al atravesar Cuba por la oriental provincia de Camagüey rumbo al Atlántico, se fue degradando para convertirse en “zona de bajas presiones”, según José Rubiera, jefe del Instituto de Meteorología.

A las 10H00 locales (15H00 GMT), el Centro de Huracanes de Estados Unidos (NHC), con sede en Miami, ubicó el centro del fenómeno cerca de Camagüey, a unos 600 km de La Habana, con vientos de 95 km/h y seguirá debilitándose el lunes sin representar peligro para las Bahamas.

Las autoridades no reportaron víctimas, pero comenzaron la evaluación de los daños, mientras que brigadas se desplazan por la región afectada para vigilar las medidas sanitarias, recoger escombros y árboles caídos, y restablecer redes de energía.

El presidente cubano Raúl Castro, tras recibir en La Habana al viceprimer ministro ruso, Igor Sechin, partió a la zona de impacto del ciclón, a Camagüey, para verificar la magnitud de los destrozos.

Tras golpear las Islas Caimán a su paso por el Caribe, Paloma chocó con tierra muy cerca de Santa Cruz del Sur, un poblado de Camagüey arrasado hace 76 años por un ciclón que dejó más de 3.000 muertos, la mayor tragedia en la historia de la isla.

Casas y postes eléctricos derribados, calles cubiertas de escombros y lodo, desolación y tristeza entre sus pobladores, dejó Paloma en Santa Cruz del Sur, constató un periodista de la AFP.

Del poblado -de 25.000 habitantes- fueron evacuadas todas las personas que residen en zonas bajas o en casas que se estimaba no podían soportar la fuerza de los vientos o las penetraciones del mar, de kilómetro y medio tierra adentro.

Más de medio millón de personas que fueron evacuadas de pueblos del oriente comenzaron a retornar a su viviendas, luego de que la Defensa Civil cesó la alarma ciclónica, y dispuso la fase de recuperación para los poblados de Santa Cruz del Sur, y Guáimaro y Najasa, también en Camagüey.

Los remanentes del ciclón se hacen sentir con lluvias y marejadas sobre Camagüey, constataron periodistas de la AFP, sobre todo en cercanías de Nuevitas, en la costa norte de esa provincia, por donde se estacionó el ciclón.

En Camagüey, el río Hatibonico, que atraviesa la provincia, creció y se desbordó; en tanto que muchos municipios quedaron incomunicados por el desbordamiento de los ríos.

El huracán dejó sin electricidad a muchos municipios del oriente, derrumbó antenas, postes de electricidad y árboles, y en Santa Cruz una torre de telecomunicaciones.

“Las mayores daños que tenemos es en los circuitos de distribución de electricidad, en los postes cerca de las casas”, dijo el director de la estatal Unión Eléctrica, Vicente de la O.

Este es el tercer huracán que golpea directamente a Cuba en dos meses. Ike y Gustav arrasaron todo el país, dejaron siete muertos, y unos 9.000 millones de dólares en pérdidas pues medio millón de viviendas quedaron destruidas o dañadas, así como buena parte de la infraestructura económica.

“Será otro duro golpe para la economía pero tenemos que aceptarlo y reponernos inmediatamente. No hay otra solución y eso depende de nosotros. No podemos permitir que haya desaliento, que nadie pueda pensar que no vamos a salir adelante, todo lo contrario”, dijo el número dos del gobierno cubano, José Ramón Machado.

El líder cubano Fidel Castro, alejado del poder por enfermedad, pidió el sábado a los cubanos en un artículo de prensa que no se desanimen ante el golpe del tercer ciclón.

Ike y Gustav arrasaron cientos de miles de hectáreas de cultivos, lo que mantiene a la isla con una ser

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