Sonará en Washington la marimba oaxaqueña de Tuxtepec

* Niños artistas de Oaxaca y Tabasco recibirán el premio Coming Up
* Lo otorga el Comité Presidencial para las Artes de Estados Unidos

México, 14 Nov (Notimex).- En el edificio alguna vez decorado
lujosamente por Jacqueline Kennedy y bautizado años antes por
Theodore Roosevelt como la Casa Blanca, ocho niños oaxaqueños esperan
un galardón.

Se trata de la segunda generación de nuevos marimbistas de
Tehuantepec, reconocidos por el rescate a sus tradiciones con el
premio Coming Up Taller, que este viernes otorgará el Comité
Presidencial para las Artes y las Humanidades de Estados Unidos.

Ninguno de estos niños y niñas había subido antes a un avión y
mucho menos estado en otro país. Con ellos viajaron, desde
Tehuantepec y Santa María Mixtequilla, en Oaxaca, un par de marimbas
con las que ofrecerán un concierto en el Instituto Cultural de México
en Washington, al día siguiente de su premiación, por lo que están
sumamente satisfechos.

Esta segunda generación es el resultado de un proyecto que
comenzó 11 años antes en la Casa de la Cultura de Tuxtepec. Estos
niños apenas tenían uno o dos años, pero otros, con la misma edad que
ellos tienen ahora, formaban entonces el primer grupo de marimbistas
jóvenes que el municipio veía desde la década de los 60.

Este renacimiento comenzó con un taller que el profesor Sotero
Ruiz, entonces de 24 años, impartió a niños de primaria y secundaria
para recuperar la identidad musical regional, uno de los legados de
la vecindad que Oaxaca tiene con Chiapas.

Después de 11 años, el marimbista e investigador explica que se
inició el proyecto con la idea de continuar esa tradición, no
buscábamos ningún otro fin. Esto de ir a un viaje es como resultado o
parte de eso”.

Sotero Ruiz menciona la existencia de dos marimbas del siglo
pasado cuyo recuerdo trasciende hasta la actualidad: la Lira
Tuxtepecana de don Juan Silva, en Tuxtepec; y la Estrellita del Sur,
en San Bartolo; dirigida por Ramón Arango, su maestro en vida.

Cuando los oaxaqueños de Tuxtepec regresaron la mirada a sus
raíces, advirtieron la nostalgia por la Lira Tuxtepecana, marimba que
hasta los años 60 amenizó la localidad desde el kiosco del zócalo y
participó en importantes actos protocolarios del gobierno,
festividades religiosas y civiles.

Sigue
Sonará en Washington. dos. civiles.

Roger Merlín Arango, director de Fomento Cultural de los
Municipios de la Secretaría de Cultura de Oaxaca, recuerda que la
Lira Tuxtepecana fue el grupo que interpretó las partituras de
Flor de piña del compositor Samuel Mondragón en 1958, la primera vez
que Tuxtepec participó con ese bailable en la Guelaguetza.

Eran los tiempos del gobernador Alfonso Pérez Gasga, quien envió
las partituras a Tuxtepec para que la localidad participara con algo
“más oaxaqueño”, en la fiesta de los Lunes del Cerro, ya que
históricamente el municipio preserva la influencia cultural del
Sotavento. Así fue como Flor de piña entronó a la marimba como un
instrumento oaxaqueño.

“Nosotros hemos trabajado para que, en los lugares donde la
marimba es tradición, se vuelva a recuperar ese esplendor. Hay una
problemática que no sólo es de Oaxaca, sino generacional. En muchas
regiones no hubo continuidad, los adultos no enseñaron a los jóvenes
a seguir la tradición de la marimba, por eso vino a menos”, explica
Merlín Arango.

Dijo también que “también ha influido mucho la modernidad.
Cuando llegaron los sintetizadores era más económico contratar un
tecladista, que hace todos los sonidos con el teclado y es mucho más
económico para amenizar las fiestas, que una marimba, que requiere de
cuatro a ocho elementos y es más problemático su transporte”. Con los
años, la marimba perdió su gloria.

Sotero Ruiz Cid, padre musical de las nuevas generaciones de
niños marimbistas en Oaxaca, admite con modestia este papel
histórico, pero admite que antes de este reconocimiento internacional
a los talleres infantiles, tuvo que superar muchas trabas.
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