Barack Obama, un nombre sinónimo de esperanza que el mundo trata de aprovechar

PARIS (AFP) – Desde los publicitarios de todo el mundo hasta los cómicos japoneses, pasando por los vendedores de camisetas africanos, la audacia no conoce límites cuando se trata de aprovechar un nombre sinónimo de esperanza como el del presidente electo de Estados Unidos, Barack Obama.

La oleada de optimismo generada por la elección del primer presidente negro en la historia de Estados Unidos se ha reflejado en un fenómenos de venta de todo tipo de objetos con el nombre de Obama, como libros, camisetas, juegos de cartas, amuletos, muñecos, videojuegos -como el llamado “Super Obama World”- y hasta dominios para páginas internet de pornografía.

La imagen del presidente electo estadounidense preside también las librerías del mundo entero, que la usan para anunciar libros sobre su vida de títulos tan atractivos como “La audacia de la esperanza” o “Sueños de mi padre”.

Además, el lema de la campaña de Obama, “Sí, podemos” (Yew, we can) ha sido adoptado por políticos y hombres de negocios de todo el planeta.

Por ello no es extraño que empresarios de los cinco continentes hayan decidido sacar partido de la “Obamamanía”.

Este es el caso de la compañía textil más antigua de Bosnia, la BORAC, que ha empezado a fabricar trajes denominados “Obama” y que, según su director, Ahmet Curic, se están vendiendo muy bien en la ex república yugoslava y en la vecina Croacia.

Según declaró a la AFP Curic, los trajes “Obama” pretenden ser una muestra de agradecimiento a Estados Unidos por haber dado a la empresa los fondos necesarios para poder reanudar su actividad tras la guerra de Bosnia de 1992-1995. La embajada estadounidense en Sarajevo señaló no tener problema alguno con el nombre dado a los trajes de la BORAC.

Por su parte, en la capital de ese empobrecido país del oeste de Africa como es Sierra Leona, comerciantes y escolares sacan provecho de la venta de camisetas con la imagen de Obama y de copias pirata del vídeo con el discurso que pronunció tras su victoria electoral.

Así, la tienda Bola Thompson señaló haber vendido más de 2.000 camisetas de Obama desde su elección, el 4 de noviembre. Son camisetas con la foto de Obama y el lema “el comandante en jefe” que compra por un dólar y revende por seis a los jóvenes de la ciudad.

“Se están vendiendo como rosquillas”, añadió contenta mientras otro comerciante recalcó no haber visto un fenómeno comercial semejante desde la época en que Nelson Mandela se convirtió en el primer presidente sudafricano tras el fin del apartheid.

En Japón, mientras tanto, el cómico Nozomu Sato ha logrado a sus 43 años la ansiada fama gracias a sus apariciones televisivas lanzando el célebre “Sí, podemos” imitando el acento del presidente electo estadounidense y caracterizado como él.

Además, dos ciudades japonesas llamadas Obama, que significa “pequeña orilla”, empezaron a hacerse autopromoción vendiendo camisetas y dulces con su nombre.

“Es un fenómeno increíble y ni Obama ni el gobierno estadounidense pueden hacer algo al respecto”, señaló Robert Churnley, un asesor norteamericano en marketing que trabaja en Londres.

“Mientras todo esto se mantenga bajo un relativo buen gusto y no haya escándalos, Obama seguirá siendo el ganador”, resumió.

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