Obama enfrenta un dilema comercial en medio de la crisis

WASHINGTON (AFP) – ¿Sucumbir a la presión política del proteccionismo o usar el comercio para inyectar crecimiento a una tambaleante economía estadounidense? Este es el dilema que enfrenta el presidente electo Barack Obama al trazar su política comercial con la cuenca del Pacífico.

Mientras los líderes del Foro de Cooperación Económica Asia Pacífico (APEC) se reúnen en Lima esta semana para renovar sus votos contra el proteccionismo, Obama se dispone a heredar una economía masivamente deficitaria que no se ha recuperado de su peor crisis financiera desde la Gran Depresión.

En medio del caos, el primer líder demócrata en acceder a la Casa Blanca en ocho años está bajo presión para ignorar acuerdos de libre comercio que la administración de su predecesor George W. Bush firmó con aliados clave, para beneficio de trabajadores estadounidenses.

Mientras se espera que el presidente saliente Bush asegure a los líderes de las economías del APEC que Estados Unidos continuará presionando por el libre comercio y rechazando el proteccionismo, los pensamientos de estos líderes estarán en la estrategia comercial de Obama para la región, que cuenta por casi la mitad del comercio mundial.

“El presidente entrante enfrentará más presión política a favor del proteccionismo que cualquier otro jefe del Ejecutivo de Estados Unidos desde 1930”, dijo el subsecretario de Comercio saliente Christopher Padilla en vísperas de la cumbre de la APEC del 21 al 23 de noviembre.

“La manera en que el presidente electo Obama responda a esta presión definirá el curso de la economía global –y la identidad económica de Estados Unidos– durante una generación”, agregó.

No está claro si Obama dará impulso dentro del foro de la APEC al plan iniciado por la administración Bush de forjar un área de libre comercio del Asia-Pacífico que se extienda de China a Chile.

Aunque los líderes congregados en la cumbre de Sydney el año pasado acordaron “examinar las opciones y perspectivas” para el ambicioso plan, Japón, China y varias otras economías le han dado un respaldo poco entusiasta, según responsables del APEC.

Otra iniciativa de Bush en APEC que la futura administración Obama debe considerar es el acuerdo para derribar las barreras tarifarias que Washington quiere forjar con Singapur, Nueva Zelanda, Chile y Brunei.

El nuevo líder estadounidense podría también conducir a la agrupación del APEC a su foco central de la liberalización del comercio y la inversión.

“Tal vez el APEC podría volver a comprometerse en la liberalización y la integración del comercio como su foco central, en lugar de la seguridad”, dijo un asesor en referencia al énfasis de Washington en seguridad en las deliberaciones tras los ataques del 11 de septiembre de 2001.

“Hemos intentado usarlo para seguridad en parte porque no estábamos en otras organizaciones que podrían brindar una buena oportunidad”, dijo el asesor a condición de anonimato.

El gobierno de Bush ha forjado o implementado acuerdos de libre comercio con 17 países, incluyendo Australia, Singapur, Corea del Sur, Colombia y Perú.

Obama, respaldado firmemente por los sindicatos, se opone sin embargo a los acuerdos firmados con Colombia y Corea del Sur, que junto con un acuerdo firmado con Panamá esperan la aprobación del Congreso.

También quiere renegociar el Tratado de Libre Comercio para América del Norte (NAFTA), diciendo que quiere proteger empleos estadounidenses.

Obama sostiene que el acuerdo con Corea del Sur, el más importante desde el NAFTA hace 15 años, le da a los fabricantes automotores norteamericanos muy poco acceso al mercado surcoreano.

La mayor prioridad para el presidente electo es hacer que el Congreso de Estados Unidos, que se reúne esta semana, siente las bases para un necesitado plan de estímulo económico para el mercado automotriz, para impulsar el crecimiento y el empleo.

Bush le dijo a su sucesor la semana pasada que podría re

You must be logged in to post a comment Login