Biocombustibles o alimentos: se desata la polémica en Sao Paulo

SAO PAULO (AFP) – La polémica sobre el antagonismo entre la oferta de bioenergía y producción de alimentos en el mundo se desató este martes durante la Conferencia Internacional de Biocombustibles en Sao Paulo.

Un estudio del estatal Banco Nacional de Desarrollo Económico y Social (BNDS) de Brasil, presentado ante la Conferencia, asegura que la oferta de bioenergía, que podrá cuadruplicarse hasta el año 2050, no afectará la producción de alimentos.

En contraposición, la denominada Plataforma BNDES, un frente de movimientos sociales y académicos que monitorean al banco de fomento brasileño, cuestionó las conclusiones del estudio y alertó que la caña de azúcar, de la cual se produce el etanol, ha desplazado las plantaciones de café, frutas y frijoles.

El BNDES asegura que “los resultados de este estudio son bastante optimistas en lo que se refiere al impacto de la producción bioenergética en el sector de alimentos”.

“Una conclusión importante es que el potencial global anual de energía producida, estimada para el año 2050, corresponde según el escenario a 78%, 129%, 270% o 329% de la demanda energética observada en 2005, sin afectar la producción alimentaria”, afirmó el estudio.

Agregó que “la mayor parte de este potencial es generada por cultivos energéticos especializados, desarrollados en tierras agrocultivables excedentes que dejan de ser necesarias para la producción de alimentos”.

En otra parte, el informe del BNDES anotó que “actualmente, sólo cerca del 1% de las tierras arables del mundo es utilizado para la producción de biocombustibles líquidos, con perspectivas de alcanzar de 3% a 4% en 2030”.

Y “los números demuestran que, estructuralmente, no son las limitaciones de área cultivable que atentan contra la seguridad alimentaria y restringen las posibilidades de producción de biocombustibles”, argumentó.

Por su parte, en el informe “Impactos de la industria cañera en Brasil”, el frente Plataforma BNDES se plantea el dilema sobre si se debe producir etanol para “alimentar automóviles” o comida para “alimentar personas”.

En ese informe, la ingeniera agrónoma Angela Cordeiro alertó sobre la rápida expansión de la caña en Brasil (el área plantada de 2008 ascenderá a 9 millones de hectáreas 55% más que en 2005) sin suficientes instrumentos de control por parte del gobierno para conocer su real impacto en la producción de alimentos.

La autora recuerda la preocupación mundial sobre seguridad alimentaria (según informes de la FAO y de la ONU) y asegura que el avance de la caña en Sao Paulo no se produjo en “áreas degradadas” como dice el discurso oficial, sino que desplazó cultivos de maíz, frijoles, café y frutas.

“Tal avance puede ocasionar riesgos a la seguridad alimentaria” porque la veloz expansión se registra además en otros estados como Paraná (sur), Minas Gerais (sudeste), Goiás. Mato Grosso y Mato Grosso do Sul (centro oeste), enfatizó Cordeiro.

Brasil, segundo fabricante mundial de etanol, que lo extrae de la caña de azúcar (produjo 18.000 millones de litros y exportó 3.530 millones de litros en 2007), y Estados Unidos, que lo hace a partir del maíz, son los principales productores mundiales de ese biocombustible.

Oficialmente se pronostica que en 2011 Brasil aumentará 73% la exportación de etanol (para alcanzar 6.100 millones de litros) y el consumo interno en 50%.

La exportación de 2008 debe llegar a 4.170 millones litros (+18%) y el consumo interno de etanol año debe ser de 18.760 millones de litros.

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