Janet Napolitano, fiel impulsora de reforma migratoria

Dallas.- De confirmarse el nombramiento de Janet Napolitano como titular del Departamento de Seguridad Interna (DHS), el virtual presidente electo de Estados Unidos, Barack Obama, habrá elegido a una fiel impulsora de una reforma migratoria integral.

La gobernadora demócrata de Arizona sería la responsable de la política migratoria y de la seguridad fronteriza, que forman parte de las 22 agencias gubernamentales que controla el DHS, la tercera dependencia más grande del gobierno federal estadunidense.

Funcionarios del Partido Demócrata señalaron este jueves que aún cuando Napolitano no ha recibido de manera oficial el ofrecimiento del cargo, es muy probable que ella sea designada como titular del DHS y que acepte esa posición.

Su designación no sería sorpresa, dado que desde hace semanas se esperaba que Obama le ofreciera una posición de gabinete bajo la nueva administración -que asumirá el 20 de enero próximo- y se le mencionaba para el Departamento de Justicia o el mismo DHS.

Napolitano, quien el próximo 29 de noviembre cumplirá 51 años de edad, fue una de las primeras en dar su apoyo Obama, al respaldarlo públicamente en enero pasado, justo al inicio del proceso de elecciones primarias del Partido Demócrata.

Luego durante la campaña, la gobernadora considerada como una de las funcionarias públicas más prominentes del país, hizo frecuentes apariciones en mítines a favor del ahora virtual presidente electo.

Durante sus 15 años de función pública, primero como procuradora federal y estatal y luego como gobernadora de una entidad fronteriza, Napolitano ha obtenido la experiencia para dirigir el departamento que tiene la responsabilidad de proteger el territorio de Estados Unidos.

Napolitano cree en la necesidad de ofrecer “una estricta vía de legalización” a los más de 12 millones de indocumentados que viven en Estados Unidos y el establecer un programa de trabajadores temporales para cumplir las necesidades de mano de obra en el país.

Pero también promueve el reforzar el control de la frontera con más personal y tecnología y el fincar e incrementar sanciones a los patrones que contraten a indocumentados.

La gobernadora declaró hace dos años el estado de emergencia en Arizona, por la ola de inmigración indocumentada que recibía esa entidad y demandó luego abiertamente la presencia de la Guardia Nacional en la frontera con México.

Su posición en lo que respecta a la construcción de muros a lo largo de la frontera con México, es que este tipo de estructuras por sí mismas no son la respuesta al problema de la inmigración ilegal.

En un discurso sobre inmigración y seguridad fronteriza pronunciado en febrero de 2007 en Washington, Napolitano delineó en siete puntos lo que el gobierno federal debería hacer para reparar lo que calificó como un “sistema de inmigración roto”.

“Nuestro actual sistema de inmigración está roto. Es muy fácil para los ‘tipos malos’ el entrar a nuestro país y muy difícil para los ‘tipos buenos’, cuyas energías e intelecto necesitamos, el obtener un estatus legal”, dijo la gobernadora en ese entonces.

En su alocución, Napolitano precisó lo que el DHS debería hacer.

Primero, dijo, “debemos desarrollar iniciativas tecnológicas para el control de la frontera. Más agentes, definitivamente ayuda, pero también debemos colocar sensores, radares y vehículos aéreos no tripulados para la detección de intrusos en las amplias áreas”.

“Cualquier combinación de eso funcionaria mejor que cualquier tramo de 10, 20 o 50 millas de muro”, indicó.

Luego, propuso una reforma al sistema de visas de manera que se pueda ampliar el número de personas que ingresen al país para trabajar en forma legal y se desaliente con ello el ingreso ilegal.

“Al ajustar nuestro proceso de visas, podemos simultáneamente terminar el rezago y cumplir con las crecientes demandas de nuestras industrias agrícola y de alta tecnología”.

Señaló que también se debe implementar un programa temporal de trabajadores extranjeros que cump

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