Descartan ataque israelí a Irán en 2009

Por Rubén Medina.

Jerusalén.- Existen pocas probabilidades de que en 2009 Israel decida resolver con medidas militares el problema de un Irán nuclear, en un año de elecciones generales y con una nueva administración en Estados Unidos, su principal aliado.

La posibilidad de atacar a Irán es debatida en círculos gubernamentales, políticos, diplomáticos, militares y académicos israelíes desde hace varios años, a la par que se trasladaba el problema a la comunidad internacional para no tener que afrontarlo solo.

Desde los días de Ariel Sharón, primer ministro entre 2001 y 2005, la política oficial israelí con respecto a Irán es que su programa nuclear no es un problema únicamente de Israel sino de toda la comunidad internacional.

“Ya sacamos una vez las castañas del fuego a la comunidad internacional, ahora el problema es de todos”, dicen fuentes diplomáticas israelíes refiriéndose al bombardeo aéreo en 1981 de la central atómica de Tamuz, a las afueras de Bagdad, Irak.

Como en aquella ocasión, Israel es el principal blanco de cualquier programa nuclear por parte de regímenes árabes hostiles, en particular de Irán, cuyo presidente Mahmoud Ahamdenijad llama abiertamente a su destrucción.

“Ahmadenijad dijo muchas veces que hay que borrar del mapa a Israel.

Desde un comienzo, Israel tuvo en cuenta la posibilidad de que los esfuerzos de la comunidad internacional no dieran resultados, y tanto Sharón como su sucesor, Ehud Olmert, aclararon en todo momento que su país estaría preparada para cualquier contingencia.

De vez en cuando, Israel ha realizado maniobras que pueden estar relacionadas con los esfuerzos para torpedear los planes del régimen de Teherán, como un vuelo el año pasado de casi cien aviones de guerra israelíes sobre el Mediterráneo para evaluar la distancia.

Otra información llegó a situar a soldados de una unidad especial israelí en suelo iraní para investigar las posibilidades de éxito de una operación de sabotaje.

Ayer, las alarmas volvieron a encenderse cuando el diario Haaretz publicó el contenido de un documento del Ministerio de Defensa que advierte que en 2009 Israel se encontrará “virtualmente solo” frente a un Irán nuclear, y que exhorta a adoptar “planes de contingencia”.

El documento será presentado el mes que viene al Consejo de Ministros como parte del análisis de la situación para 2009 que cada año difunde el Consejo de Seguridad Nacional, con el que los ministros se asesoran para tener una imagen del acontecer en la región.

Pero lo cierto es que la política israelí no ha cambiado hasta el día de hoy y que, por distintas razones -políticas, diplomáticas e incluso militares-, parece improbable un ataque a Irán, por lo menos con la fórmula de 1981.

La diseminación del programa nuclear iraní por más de una treintena de lugares hacen difícil una operación aérea sin el apoyo de Estados Unidos, más allá de que Teherán cuenta con baterías de misiles que están en alerta permanente.

Tampoco las circunstancias parecen favorecer una operación de esa índole, y con los actuales vientos de crisis económica mundial, cualquier chispa con potencial de guerra en la región puede tener graves consecuencias. Cuanto más si hay petróleo de por medio.

En ese sentido, el texto alienta a “movilizar a la comunidad internacional y obtener cooperación regional” para afrontar el problema, y dar pasos hacia la paz con Siria como vía para aislar a Teherán y romper el puente entre esa capital y la guerrilla Hezbollah.

Los “planes de contingencia” a los que se alude en el documento bien pueden referirse a medidas de carácter defensivo, aunque también es cierto que la doctrina de seguridad israelí siempre ha visto en el ataque la mejor defensa.

En ese sentido una opción militar dispone únicamente de una “ventana” limitada, la que requiera Irán para llegar a su primera bomba atómica, hecho que cambiaría el balance militar en la región.

Según Yosi Melmán, experto del diario Haaretz en temas de seguridad, “los expert

You must be logged in to post a comment Login