Religiosos, laicos y ateos alistan la primera beatificación en Cuba

LA HABANA (AFP) – Dos cardenales, varios obispos latinoamericanos y autoridades del gobierno comunista de Cuba estarán entre las 20.000 personas que el sábado asistirán en la oriental ciudad de Camagüey a la primera misa de beatificación en Cuba.

El padre José Olallo (1820-89) será el segundo beato cubano, pero el primero consagrado en la isla, un hito de la Iglesia Católica en Cuba, que actualmente pasa por una etapa de diálogo con el gobierno, aunque aún reclama más apertura.

La misa campal se celebrará en la Plaza de la Iglesia de la Virgen de la Caridad, en Camagüey, encabezada por el cardenal José Saraiva, Prefecto de la Congregación para las causas de los santos y el cardenal cubano Jaime Ortega, dijeron a AFP fuentes eclesiales.

Varios obispos de América Latina estarán presentes y según las previsiones de seguridad anunciadas a la prensa, se espera una alta representación de funcionarios del Gobierno y el Partido Comunista.

La misa, que realizará a las 08H00 locales (13H00 GMT), será transmitida en diferido por la televisión estatal, según un anuncio de la prensa local, confirmado por la Iglesia.

“Olallo tenía que ser reconocido porque Cuba lo necesita. Cuba merece un santo. Creo que Olallo es un signo para este país”, declaró el sacerdote Félix Lizaso, postulador general de la orden Hospitalaria de San Juan de Dios, a la que pertenecía Olallo.

Hace un año, el agustino nacido en Cuba José López fue beatificado en España, donde vivió casi toda su vida, y fusilado en 1936, durante la Guerra Civil española.

Olallo, quien siempre permaneció en Cuba, no acató las leyes españolas que en 1835 obligaron a las órdenes religiosas a salir de su territorio o a renunciar a los compromisos contraídos, y se quedó como único miembro de la orden de hospitalarios en Cuba.

Fue también quien el 12 de mayo de 1873 desafió la ira de los soldados españoles al recoger del piso el ensangrentado y sucio cadáver del héroe independentista Ignacio Agramonte para limpiarlo con su propio pañuelo.

En la plaza también estará la niña Daniela Cabrera (11 años), que según decretó un tribunal eclesial, su curación se debió a un “milagro” de Dios por intercesión del padre Olallo.

En septiembre de 1999, la menor fue desahuciada por los médicos debido a un diagnóstico de “Linfoma no Hodgkin, tipo Burkitt, estadio III”, el cual le afectaba muchos órganos, incluido el riñón.

Lizaso señaló que el tribunal católico, auxiliado por una comisión médica y de consultores teólogos, determinó que Olallo y Dios escucharon los ruegos del padre de la niña y obraron en consecuencia.

La Conferencia de Obispos Católicos, presidida por el arzobispo de Camagüey, Juan García -que presidió el tribunal católico-, emitió un mensaje que fue leído el fin de semana en los templos, y en el que llamó a las autoridades a “promover el bien común” con espíritu de justicia, para que en la isla prime la “convivencia fraterna”.

“¡Que el ejemplo de caridad paciente y heroica del Padre Olallo nos ayude a todos, pero de manera especial a aquellos que tienen el delicado servicio de promover el bien común para que lo hagan con espíritu de justicia favoreciendo así la convivencia fraterna entre todos los cubanos!”, subrayó.

Las relaciones entre la Iglesia Católica y el Gobierno comunista han sido ondulantes en 50 años, con agudas crisis de enfrentamiento y períodos de cohabitación como el actual, que inició con la visita del Papa Juan Pablo II en enero de 1998 y se afianzó con la del secretario de Estado, cardenal Tarcisio Bertone, en febrero pasado.

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