Salvadoreños se manifiestan en Washington por unas elecciones limpias en su país

Activistas salvadoreños y dirigentes de organizaciones que monitorean las elecciones que tendrán lugar en ese país este 18 de enero y el 15 de marzo, se manifestaron frente al Departamento de Estado en Washington, para que no haya violencia, ni fradue y que se respeten los resultados.

Los manifestantes también se pronunciaron para que en ambas convocatorias no haya ningún tipo de injerencia por parte del Gobierno de Estados Unidos, “como sucedió en las elecciones presidenciales de 2004”.

“También nos hemos presentado aquí para pedir al Departamento de Estado sus buenos oficios políticos y diplomáticos para que hagan presión en El Salvador, a fin de que el gobierno, el Tribunal Supremo Electoral y el partido Arena entreguen a todos los partidos el registro electoral, que es algo constitucional y que hasta el día de hoy no lo han hecho”, alertó el reverendo Edgar Palacios de la Iglesia Bautista Calvary.

“Todo pudiera parecer que al no hacerlo, como lo establece la constitución y lo demanda la OEA, pudieran estar fraguando un fraude. Eso no es democrático y deslegitima en mucho el proceso democrático que queremos para nuestro país. El pueblo quiere votar y va a salir a votar, y queremos que esas elecciones sean realmente democráticas, transparentes y justas. Gane quien gane”, apuntó.

En representación de la comunidad joven estuvo presente la estudiante universitaria Rosa Lozano, quien nació en Estados Unidos de padres inmigrantes.

“Los estadounidenses aprecian la democracia y por eso deben permitir que el proceso democrático en El Salvador también avance. Al igual que el pueblo estadounidense, el pueblo salvadoreño tiene derecho a desarrollarse para que más familias no tengan que venirse a este país en busca de las oportunidades que allá no encuentran”, remarcó.

“No solo represento a mi grupo familiar sino a los miles de familias que se encuentran en Estados Unidos, que no solo han sido reprimidas por las políticas de su país sino también aquí en Estados Unidos”, apuntó Lozano.

La primera cita electoral tendrá lugar el domingo 18 de enero, para elegir a 262 alcaldes, 84 diputados de la Asamblea Legislativa y 20 diputados al Parlamento Centroamericano (PARLACEN).

En diferentes declaraciones, funcionarios del gobierno salvadoreño han pedido explícitamente el involucramiento por parte del gobierno de Estados Unidos en el proceso electoral salvadoreño.

En septiembre de 2008 la ministra de Relaciones Exteriores, Marisol Argueta de Barillas, pidió al gobierno estadounidense “a que actuaran para prevenir una victoria del FMLN en las elecciones de 2009”.

Durante la campaña presidencial de 2004 en El Salvador, varios funcionarios del gobierno de Bush, como también miembros del Congreso, ofrecieron una serie de declaraciones públicas, indicando que una victoria del FMLN resultaría en hostilidad hacia los inmigrantes salvadoreños y pérdida de las remesas familiares.

Dirigentes de instituciones como el Comité de Solidaridad con el Pueblo de El Salvador (CISPES), expresaron su preocupación por los niveles de promoción de la violencia a través de los spots publicitarios en los medios de comunicación, que ha dado como resultado, el asesinato de simpatizantes y miembros de los partidos de oposición.

“Exigimos al subsecretario de Estado para Asuntos Hemisféricos, Thomas Shannon, que haga una declaración pública corrigiendo las mentiras sobre relaciones diplomáticas [entre los dos países] y los servicios de remesas.

“También que haga público sus intenciones de permanecer neutral en el proceso salvadoreño, y que va respetar los resultados de las elecciones sin importar quien gane”, enfatizó Burke Stanbury, dirrigente de CISPES.

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