Denuncian ante Congreso EU impunidad en asesinatos de sindicalistas en Colombia

Ciudadanos colombianos pidieron en una audiencia en el Congreso de Estados Unidos que termine la impunidad en los asesinatos de sindicalistas en su país.

“Eramos felices hasta la noche del 31 de marzo de 2001 cuando dos sicarios paramilitares confesos dispararon repetidamente en el rostro de mi padre hasta que murió”, narró Yessika Hoyos, hija del dirigente sindical Jorge Darío Hoyos.

“Pero después, los perpetradores intentaron un segundo y definitivo asesinato, que están tratando de imponernos en Colombia, uno revestido con el olvido y la impunidad”, anotó. Hoyos fue una de las participantes en una audiencia del Comité de Educación y Trabajo de la Cámara de Representantes sobre el asesinato de sindicalistas por parte de paramilitares de grupos ultraderechistas en Colombia.

“He perdonado a los asesinos de mi padre, pero seguiré exigiendo la investigación de los autores intelectuales”, afirmó la joven colombiana, que vinculó los asesinatos con una “política sistemática del gobierno”.

El ex juez José Nirio Sánchez, que emitió en total ocho condenas, dijo que por lo general la fiscalía ordena de manera formal una investigación que al final no se lleva a cabo.

“Los motivos que llevaron a la muerte de este sindicalista, líder cívico y comunitario, fueron sus convicciones y batallas sindicales”, expuso Sánchez respecto a Hoyos y otros casos similares en los que han sido condenados los autores materiales. Señaló, sin embargo, que “se dejaron de lado a los autores intelectuales que son los más importantes, tomando en cuenta que son los que auspician, ordenan las ejecuciones, ponen el dinero y siempre siguen en la impunidad”.

El director de la Escuela Nacional Sindical, José Luciano Sanín Vásquez, sostuvo por su parte que “Colombia atraviesa un serio y único clima de hostilidad hacia el ejercicio de los derechos sindicales y libertad de asociación”.

El presidente del Comité, el representante demócrata George Miller, lamentó que en las últimas dos décadas Colombia se haya convertido en “el peor lugar del mundo para pertenecer a un sindicato”.

En las pasadas dos décadas fueron asesinados dos mil 700 sindicalistas y la cifra de asesinados el año pasado aumentó 25 por ciento respecto a 2007, dijo el legislador al citar datos de la Escuela Nacional Sindical. Subrayó que, mientras tanto, la Comisión Colombiana de Juristas calcula que el índice de impunidad en esos casos sigue en 95 por ciento. “Es difícil saber quién es el responsable de la mayoría de esas muertes porque muy pocos casos se han investigado y muchos menos se han procesado”, anotó el legislador.

María McFarland Sánchez Moreno, de la organización Human Rights Watch, dijo que pese a que las autoridades colombianas presentan un panorama “color de rosa”, persisten las ejecuciones extrajudiciales de civiles. Agregó que continúan asimismo las desapariciones forzosas, los asesinatos, el uso de niños soldados y minas antipersonales, la extorsión y las amenazas. La investigadora señaló que su organización no toma posición sobre el Tratado de Libre Comercio (TLC) con Colombia, que enfrenta la renuencia de los demócratas que controlan el Congreso estadounidense debido a los asesinatos de sindicalistas.

Manifestó, sin embargo, que cualquier acuerdo comercial se debe impulsar “bajo la premisa del respeto a los derechos humanos fundamentales, especialmente de los trabajadores que producen los bienes que se comercializan”. Sin embargo, James Robert, de la organización conservadora Heritage Foundation, manifestó a su vez que Colombia ha mejorado la situación de los derechos humanos y ha hecho avances para la reducción de la violencia y la consolidación de las instituciones democráticas. Advirtió que una derrota del TLC en el Congreso estadounidense obligará a Colombia a tener lazos más cercanos con su vecino Venezuela, que ya se ha convertido en su segundo mercado de exportación después de Estados Unidos.

Destaca Colombia avances contra la impunidad y vio

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