Denuncian redadas de indocumentados para cumplir cuotas de arrestos

Agentes del Servicio de Inmigración y Aduanas (ICE) de Estados Unidos realizaron redadas de indocumentados en lugares públicos de Baltimore, Maryland, para alcanzar una cuota de arrestos, denunciaron activistas.

En su “desesperación” por alcanzar una cuota anual de mil arrestos por cada equipo de agentes, el ICE detuvo en enero de 2007 a 24 personas en una tienda de la cadena 7 Eleven basados en su apariencia hispana, indicaron en rueda de prensa defensores de los inmigrantes.

“Este es el gobierno federal, y estos son los agentes que juraron proteger y servir la Constitución”, dijo Gustavo Torres, director de la organización comunitaria Casa de Maryland. “¿Es acaso éste el país que soñaron los fundadores de la nación?”, se preguntó.

Torres pidió una moratoria a las redadas y la eliminación de las cuotas de arrestos. Afirmó que el ICE debe enfocar sus esfuerzos en detener extranjeros involucrados en actos criminales.

Agentes de inmigración admitieron en declaraciones juradas que realizaron la redada para alcanzar la cuota establecida, de acuerdo con un reporte obtenido por Casa de Maryland.

Sin embargo, el ICE había informado anteriormente que los agentes fueron al 7 Eleven por un refrigerio, cuando jornaleros latinos les pidieron trabajo y admitieron voluntariamente que eran indocumentados, por lo cual fueron arrestados.

El reverendo Simón Bautista, de la Iglesia Episcopal, señaló que el reporte, realizado a petición de la senadora de Maryland, Barbara Mikulski, muestra que los agentes se contradijeron y “mintieron” sobre las razones de sus operaciones.

Hace unas semanas fue divulgado un video de la misma redada en la que se ve a agentes del ICE que acorralan a clientes, jornaleros y transeúntes latinos, mientras que ignoran a personas anglosajonas y afroamericanas.

En una carta a Janet Napolitano, secretaria de Seguridad Interna –que tiene bajo su responsabilidad al ICE–, los activistas indican que funcionarios de esa dependencia han indicado que sus cifras de arrestos no eran “tan elevadas”.

El ICE tampoco consideró en sus operaciones si los indocumentados eran o no fugitivos, como lo indica el programa que recomienda enfocarse en extranjeros con antecedentes criminales.

Torres informó que de los 24 arrestados, la mayoría optó por la salida voluntaria a sus países, mientras que algunos buscan permanecer en Estados Unidos. Uno de ellos fue liberado después de 18 días, cuando probó que estaba legalmente en el país.

Una vocera del ICE, Kelly Nantel, dijo al diario The Washington Post que el pasado 4 de febrero, la entidad alteró la meta anual de mil arrestos por equipo y que ahora se enfoca en la identificación de 50 fugitivos al mes y 500 al año, como parte de las operaciones con otros equipos.

En una entrevista con Notimex, otra vocera del ICE, Ernestine Fobbs, dijo que hay investigaciones que descartan acusaciones sobre arrestos por la apariencia de las personas.

“Nuestro personal realiza un trabajo profesional y humano, tomando en cuenta el impacto en cada persona”, señaló.

Agregó que el ICE, como cualquier entidad, tiene metas en la eficiencia de sus programas, pero que no sanciona su incumplimiento.

Con respecto a las contradicciones en las declaraciones de los agentes del ICE, Fobbs afirmó que el subsecretario interino de Seguridad Interna, John Torres, ha solicitado al inspector general de esas entidad una investigación al respecto.

El Instituto de Políticas de Migración (MPI) informó recientemente que el ICE se ha enfocado en años recientes en blancos más fáciles, bajo un programa destinado al arresto de indocumentados con antecedentes criminales.

Las tres cuartas partes de los casi 100 mil indocumentados arrestados entre 2003 y 2008 bajo ese programa no tenían historial criminal, de acuerdo con el reporte del MPI.

Ese programa tuvo un incremento de fondos de nueve millones de dólares en 2003 a 218 millones de dólares el año pasado, señaló.

NOTIMEX

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