Agricultores desafían otra vez a debilitada Kirchner en Argentina

BUENOS AIRES (AFP) – Las poderosas patronales agrarias argentinas se ubicaron esta semana otra vez en pie de guerra y al borde de una protesta en todo el país contra la política de impuestos de la presidenta Cristina Kirchner, cuyo poder se agrieta cada día por la fuga de sus aliados.

“La gravedad de la crisis no permite más dilaciones”, anunciaron los agricultures, que el año pasado tuvieron en jaque a Kirchner con huelgas y bloqueos de rutas, que concluyeron con éxito al derrotar al gobierno en el Congreso y tumbarle un proyecto de alza impositiva de exportaciones agrícolas.

Argentina, un fuerte proveedor mundial de alimentos, realizó ventas externas en 2008 por casi 35.000 millones de dólares en productos agrícolas primarios y agroindustriales, más del 50% del total, con suculentos ingresos para el fisco por cobro de gabelas a las exportaciones.

Pero de nuevo, como hace un año, la mandataria peronista progresista rechazó las demandas de los productores del agro, en un agotador conflicto que ha sabido capitalizar la fragmentada pero cada día más poderosa oposición de centroderecha, muy activa dentro y fuera del gubernamental peronismo.

“Tienen que entender que ese dinero (de los impuestos) es usado para pavimentar las rutas productivas, mantener el tipo de cambio competitivo (de 3,50 pesos por dólar) y subsidiar el gasoil y la energía para las industrias”, les advirtió Kirchner en un acto público.

Argentina figura entre los primeros exportadores mundiales de harinas y aceites de soja, trigo, maíz y granos de soja, según la secretaría de Agricultura estadounidense.

Sólo por la soja, el cultivo dominante en la nación sudamericana, los ingresos fiscales por impuestos a las exportaciones rondaron los 8.000 millones de dólares el año pasado.

“Queremos que, lisa y llanamente, las retenciones (a la soja) bajen a cero (del actual 35%)”, reclaman los agricultores, pesadilla de la mandataria y su marido, el líder del peronismo y ex presidente Néstor Kirchner (2003-2007).

Una asamblea nacional de productores convocada para el viernes en la provincia de Córdoba (centro), uno de los mayores polos agrarios e industriales, analizará si vuelven a la huelga sin vender granos y ganado, o a cortar las carreteras.

“No se puede decir a todo que sí. No hay sustentabilidad fiscal ni social si los que mayor rentabilidad tienen no aportan”, dijo la mandataria, que viene sufriendo sangrías en el frente gubernamental.

El último desmembramiento lo encabezó esta semana el presidenciable senador peronista Carlos Reutemann, un popular ex corredor de Fórmula Uno, que será candidato a diputado por la provincia de Santa Fe (centro, potencia agroindustrial) para las elecciones de renovación legislativa en octubre.

“Los agricultores están que arden”, advirtió Reutemann, un gran productor sojero.

Los Kirchner están enfrentando el año electoral con una economía que pasó de crecer “a tasas chinas”, como dicen los economistas locales, con un promedio de casi 9% en el último lustro, a prever en el mejor de los casos un alza de 2% o una caída equivalente este año, por la crisis global.

“Cuidemos lo logrado, porque nos toca vivir el año más difícil de los últimos 100 años”, dramatizó Néstor Kirchner en un acto partidario.

Pero un feroz adversario de los Kirchner, el ex presidente peronista Eduardo Duhalde (2002-2003), está armando una alianza de disidentes junto con el alcalde de Buenos Aires, Mauricio Macri, del derechista partido PRO.

Otra alianza opositora está forjándose entre la ex presidenciable liberal cristiana Elisa Carrió, derrotada por Cristina Kirchner en 2007, con la socialdemócrata Unión Cívica Radical, la segunda fuerza parlamentaria.

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