Rescatan primera novela histórica y de ficción editada en México

* Manuel Sol compila la obra publicada originalmente por entregas

México, 20 Feb (Notimex).- Las tribulaciones de una joven y rica
heredera, que acusada por la inquisición de ser judía es despojada de
sus bienes, es narrada por Justo Sierra O”Reilly, en “La hija del
judío”, considerada la primera novela histórica y de ficción editada
en México.

Publicada originalmente como folletín de entregas en el
periódico “El Fénix de Campeche”, entre 1848 y 1849, la pieza es
reunida ahora en dos tomos por el investigador Manuel Sol, quien la
dará a conocer este sábado en el marco de la XXX Feria Internacional
del Libro del Palacio de Minería (FILPM).

El investigador y compilador de la novela, publicada por la
Universidad Veracruzana, ofrece una visión crítica y la versión más
completa que se haya hecho, a fin de que sea revaluada como una obra
maestra del suspenso en lengua española a la altura de historias como
las de Walter Scott, Alejandro Dumas o Eugenio Sue.

La presente edición, detalla la UV, está hecha a partir del
codex optimus, es decir, a partir de la primera edición, publicada en
1874, 25 números después de la última entrega del folletín, en el
ámbito nacional que fue hasta 1908, cuando a instancias de Justo
Sierra hijo, aparece en la Biblioteca de Autores Mexicanos en dos
volúmenes.

Esta obra, en el imaginario del autor, no es la que le hubiera
gustado que se conservara para la posteridad. Sierra OïReilly nunca
estaba satisfecho con sus innumerables escritos y corregía cuanto
podía.

De hecho, agrega, quiso reescribir “La hija del judío” para
editarla en un libro, hecho que, por sus compormisos literarios y
políticos, nunca sucedió.

La obra está dividida en cinco partes, seguidas de un epílogo.
Cada parte consta de 16 capítulos que retratan la situación colonial
de Mérida, entremezclada con el conflicto central: la lucha del
Prepósito de la Casa Profesa de San Javier.

Dicha propiedad pertenece a la Compañía de Jesús, quien defiende
a doña María Alvarez de Monsreal y Gorozica, la supuesta “hija del
Judío”, contra las ambiciones del Deán, don Gaspar Gómez y Güemez,
comisario de la Santa Inquisición en Mérida.

Es este comisario quien, para apoderarse de la herencia de doña
María, difunde la versión falsa de que el padre de la protagonista,
don Felipe Alvarez del Monsreal, tenía ascendencia judía, hecho que
en la élite de esa época era fundamental para conservar sus
privilegios de clase.

Esta obra, explica Manuel Sol, antecede a las grandes novelas
históricas mexicanas del siglo XIX, entre ellas “Monja, casada virgen
y mártir” (1868) y “Martín Garatuza”, de Vicente Riva Palacio, y
“Clemencia” (1869), de Ignacio Manuel Altamirano.

Asimismo, es contemporánea de grandes obras del siglo XIX, como
“El inquisidor de México” (1838), de José Joaquín Pesado, y “La hija
del oidor” (1836), de Ignacio Rodríguez Galván.

Por sus virtudes, la crítica actual destaca a “La hija del
judío”, como una de las obras maestras del suspenso en lengua
española, ya que atrapa al lector como si se encontrara ante una
novela policiaca que no había sido desarrollada con tanta eficacia.

Justo Sierra OïReilly fue la figura de mayor autoridad
intelectual de su tiempo en la península de Yucatán y es considerado
como el predecesor de la literatura yucateca. Fue padre de don Justo
Sierra Méndez, el “maestro de América”, fundador de la Universidad
Nacional de México.

Situada en el Siglo XVII, en Yucatán, “La hija del judío”
significa un gran aporte a la historia regional yucateca ya que es un
retrato de los conflictos políticos, costumbres y sociedad de la
época colonial en su región.

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