Reeditan las memorias del escritor estadounidense Tennessee Williams

México, 23 Feb (Notimex).- Mucho de su vida privada y poco de su
gran obra relató el escritor estadounidense Tennessee Williams en sus
memorias “Indiscreciones fascinantes” (1975), que en la época de su
publicación generaron escándalo y críticas adversas, pero también un
sonado éxito comercial.

Este libro de Williams, quien falleció el 24 de febrero de 1983,
acaba de ser reeditado por editorial Bruguera, con traducción de
Antonio Samons, y presentado hace unas semanas en España, donde no
tiene el efecto provocador de la franqueza descarnada con la que el
autor hablaba de sus adicciones y preferencias sexuales.

Sin embrgo, permite al lector desentrañar los miedos y fantasmas
que, plasmados a lo largo de su obra, derivan en una mejor
comprensión de este personaje tan controvertido como sus escritos,
quien llegó a ser uno de los mejores escritores teatrales de su
tiempo, no obstante escandalizar con temas de represión sexual y
racial en Estados Unidos.

Nacido el 26 de marzo de 1911 en Columbus, Ohaio, Thomas Lanier
Williams, por su nombre de pila, fue polifacético, incursionó en el
periodismo, la novela y el guión cinematográfico. Su mayor éxito lo
consiguió con sus obras “Un tranvía llamado deseo” (1947) y “La gata
sobre el tejado de zinc caliente” (estrenada en 1954 y rodada en
1958), que le valieron el Pulitzer.

Como dramaturgo fue una de las figuras más representativas del
teatro contemporáneo por su propuesta sólida y orientada a satisfacer
y reflejar situaciones y personajes lamentables y abrazados por la
decepción. Así, apostó a una expresión desde un punto de vista
diferente al de los europeos.

Su creatividad se despertó a los 11 años, fruto de una mala
experiencia amorosa y de la intolerancia de su padre respecto a una
novia, que le lleva a escribir y a imitar los estilos de Anton
Chéjov, D. H. Lawrence y el simbolista Hart Crane.

Tennesse, hijo de Cornelius Coffin Williams y Edwina Dakin
Williams, una pareja que años mas tarde diría el dramaturgo, “era
justo una unión incorrecta, ingresó en 1929 a la Universidad de
Missouri para estudiar periodismo.

Pero su padre le presionaba para que trabajara, por lo que con
la depresión que ello le causaba tuvo que dejar la universidad y
ponerse a vender zapatos, decisión que el escritor recuerda como una
situación de “muerte en vida”.

Sin embargo, logró licenciarse en 1940, en la Universidad de
Iowa; ese año estrenó sin éxito su primera pieza teatral. A los 28
años partió a Nueva Orleans, donde decidió cambiar de vida y nombre.
Sigue.
Reeditan/dos/nombre.

Años después, el mismo personaje explicaría esta decisión al
comentar que con su nombre real había publicado trabajos faltos de
calidad. Así que tomó el nombre de Tennessee que era el lugar donde
había nacido su padre.

Williams también fue profesor de literatura, además de
periodista, actividades que compartía con su vocación de escritor;
fue hasta 1945 cuando le llegó su primer gran triunfo en Broadway con
su primera obra “El zoo de cristal”, por la que recibió el Premio del
Círculo de Críticos Teatrales de Nueva York a la mejor obra.

“El zoo de cristal” le dio la fama en la época en la que el
mundo entero se consternaba con las fotografías de los campos de
concentración de la Alemania nazi y Estados Unidos iniciaban el
camino hacia el macartismo.

En todo momento buscó escenarios de violencia y los llevaba a
las derrotas que el autor reservaba para sus personajes de continua
decadencia en una sociedad que no comprendía el por qué de su estilo.

Más tarde, Elia Kazan llevó al cine su texto Baby Doll (1956),
el cual dio lugar a un escándalo entre el público de la época, por el
afán destructivo de los personajes, lo que lo ubicó en un sitio muy
aparte de otros dramaturgos que hablaban de amor y felicidad.

Sus guiones, dicen sus biógrafos, coinciden con los rasgos del
realismo estipulados por August Strindberg y de Sigmund Freud.

No obstante, siguió cosechando éxitos con “Verano y humo”
(1948), revisada y publicada bajo el título de “Excentricidades de un
ruiseñor”; “El tren lechero ya no para aquí” (1964); “La rosa
tatuada” (1950); ” Dulce pájaro de juventud” (1959) y “La noche de la
iguana” (1961).

Entre sus trabajos narrativos se cuentan las novelas “La
primavera romana de la señora Stone” (1950) y “Moisés y el mundo de
la razón” (1975), así como cuatro volúmenes de relatos cortos “Un
brazo y otros relatos” (1948), “Caramelo fundido” (1954), “Un empeño
caballeresco” (1969) y “Ocho damas poseídas” (1974)

En sus memorias (1975) puntualizó los problemas que tuvo con el
alcohol y las drogas, también su homosexualidad, misma que reconoció
públicamente hasta finales de su vida.

Su final fue tan dramático como su obras. Conocido
internacionalmente y a punto de cumplir 72 años de edad, murió sólo
en una habitación del hotel Elysee, tras haber ingerido un tubo de
pastillas para el insomnio.

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