La Semana de la Moda de Londres le pone al mal tiempo, buena cara

LONDRES (AFP) – “Al mal tiempo, buena cara”: esa fue la apuesta de los creadores que presentaron sus colecciones en la semana de la moda de Londres, donde la opulencia de los tejidos, la riqueza de los adornos y el brillo de los colores contrastaron con las negras noticias económicas.

“Busqué poner bastante color en mi colección y utilizar joyas, como collares – claro que no de piedras preciosas – para ir en contra del clima de recesión”, dijo a la AFP el británico Paul Smith, tras su desfile el lunes en la noche en un lujoso hotel del centro de Londres.

Smith, uno de los diseñadores británicos más establecidos, reconoció que la recesión ha golpeado a la industria de la moda, y que él, que ha tenido éxito en el mundo entero, ha debido suspender sus proyectos de expansión.

“He desistido de abrir nuevas tiendas después de que las ventas cayeron un 6% en el 2008”, admitió Smith, que cree que la recesión causará el cierre de casas de moda “que no fueron realistas, y crecieron demasiado rápido”.

“Pero quizá por el ambiente de crisis se necesita diseñar colecciones que afronten con optimismo el clima alicaído que prevalece”, dijo Smith detrás de bastidores, mientras sus modelos se desvestían y cambiaban, para asistir a alguna de las muchas fiestas organizadas con motivo del 25 cumpleaños de la semana londinense, donde corrió el champán hasta la madrugada.

“Una recesión puede ser muy buena para la creatividad”, afirmó por su parte el dúo británico-brasileño Basso and Brook, tras presentar una colección que se inspiró en nada menos que en el rey de Francia, Luis XIV.

“No nos vamos a dejar aplastar por la recesión. Al contrario, hemos utilizado gemas y telas suntuosas”, explicaron los jóvenes diseñadores a reporteros, tras es desfile.

Plumas de avestruz, cristales, lujosos terciopelos, pieles, sedas vírgenes, organza, shantung, fueron algunos de los tejidos y adornos privilegiados por más de los 50 creadores que presentaron sus colecciones de otoño-invierno 2009 en la semana de Londres, que concluye el martes, cuando las pasarelas se trasladan a Milán, en Italia.

Otros, como Gilles Deacon, declararon abiertamente que buscan algo de la “locura” que vivieron en sus días de estudiantes en la famosa escuela de diseño de Londres, Central Saint Martins, de donde salieron algunos de los creadores que definen ahora la alta costura, como John Galliano, Alexander McQueen y Hussein Chalayan. Y esa “locura” se olvidó de la crisis.

El desfile de Gilles Deacon “envió al carajo” la recesión, escribió el martes la crítica de moda del diario Evening Standard, que destacó la riqueza de los tejidos utilizados por el original creador, que fue designado Diseñador del Año en el 2006.

El diseñador escocés Julien McDonald optó claramente por el lujo, adornando algunos de sus vestidos con miles de diminutos cristales, un razgo que estuvo también presente en los desfiles de Graeme Black y Marios Schwab.

Los desfiles de los jóvenes diseñadores también estuvieron llenos de color y extravagancia, usando tejidos metálicos, cueros elásticos, caucho, lazos, en siluetas fuertes y dominantes.

Entre ellos el del joven creador francés radicado en Londres, Charles Anastase, que presentó una osada colección en colores brillantes, y el de Bora Aksu, que ofreció este martes una colección con colores fuertes, contrastantes.

Esta fue la última semana de la moda de Londres que se desarrolla en una gran carpa blanca contigua al Museo de Historia Natural: a partir de septiembre próximo, la fiesta de la moda londinense, que genera cada temporada unos 80 millones de dólares en pedidos, se celebrará en Somerset House, una hermosa mansión histórica, a unos pasos de Covent Garden, en el centro de Londres.

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