El Salvador: Campaña electoral, la recta final

No hay tiempo para replanteamientos estratégicos de última hora, el tiempo, que nunca tropieza, ni recula, ya se ha adueñado de lo que resta del proceso electoral salvadoreño.

Estamos ante los días previos a la verdad, lo que se haga en estos días será lo que realmente decante la balanza hacia un lado o hacia el otro y también será la base del lamento o la felicidad el día después que se conozcan los resultados, eso es si no nos pasa como en México, que ambos candidatos se proclamaron vencedores.

En todo caso, ya no hay tiempo para entretenerse en cuestiones menores, como la verdad o no de las encuestas, la denuncia de las anomalías intrínsicas de nuestro sistema democrático, las quejas de las impurezas ponzoñosas de la campaña, el agravio de las desigualdades en el tratamiento periodístico, la introducción de nuevos mecanismos de control en las urnas, ni siquiera hay tiempo para revisar lo que se ha venido haciendo mal en estos últimos meses.

Quien se entretenga en este tipo de trivialidades, ya irrelevantes en el proceso, estará desperdiciando recursos que podrían aprovecharse en otros menesteres que todavía importan, y mucho.

En estos momentos, lo que realmente cuenta es una cosita bien concreta: el cómo dar caza y captura a eso que los entendidos llaman el “voto indeciso”, ese voto reflexivo de personas que se encuentran bailando entre la duda y la indeferencia, entre la serenidad y el dilema, o como diría nuestro amigo W. Bush, ahora ya felizmente guardado en su rancho tejano, ese voto de individuos “que están entre la línea del bien y el mal”.

En Latinoamérica ese voto “indeciso”, que suele dormirse apaciblemente bajo la sombra en la parte central del arco ideológico, representa, en promedio, un 20% del electorado total. Este curioso 20% de electores no acostumbra a despertarse de su letargo sino hasta la última semana antes de las elecciones. Es entonces cuando se decanta, después de observar algún guiño realmente interesante o, por el contrario, alguna metedura de pata, de cualquiera de los dos candidatos en contienda.

El voto “swing”, el voto “bisagra”, el voto “fronterizo”, el voto “articulado” –tiene tantos nombres– es lo que ahora interesa de veras. En el caso de El Salvador, ese pedazo del electorado equivale a unos 400,000 votantes más o menos, una masa difusa, generalmente, localizable en los núcleos urbanos en todo el territorio nacional.

Estas 400,000 almas indecisas tienen la llave del gane y deben ser el centro de atención de los candidatos y sus asesores en pie por la victoria en estos 14 días que le quedan de vida a la campaña electoral, de los cuales, según la ley, solo 11 son utilizables en términos de campaña electoral, aunque, como todos sabemos, en nuestro país, la ley electoral se cumple con cierto rigor o parálisis según quien la infrinja.

Los estrategas, politólogos y asesores de ambos partidos saben que todo está en el aire –“hay que ir a buscar y atrapar a esa gente indecisa para asegurar la victoria”– dicen en sus cuartelones, pero cada cual opta por una línea estratégica particular acorde a sus fines, a sus necesidades y su tradición.

En términos objetivos –cosa cada vez más difícil, sobre todo, en los tiempos que corren para cualquiera que se preste de analista– ARENA es quien más arriesga en su apuesta para captar ese voto indeciso por que no da tregua a su estrategia electoral multicarril: el carril de la campaña del miedo, el carril de la campaña del desprestigio y destrucción personal del adversario, y el carril de la presentación del súper plan “deluxe”, con una proyección de país feliz, moderno, avanzado, donde no hay desempleo, ruptura social, inseguridad, corrupción, extorsiones, ni asesinatos, sino únicamente sonrisas y gestos de felicidad, un país pujante, envidiable, de ensueño, algo que, por supuesto, corresponde a una realidad: a la realidad de una pequeñísima minoría, que vive bien con buenos acomodos y beneficios que las grandes mayorías carecemos pero con los que en, cualquier caso, soñamos.

Es una apuesta arr

You must be logged in to post a comment Login