Astiz ante juez por caso de sueca desaparecida en dictadura argentina

BUENOS AIRES (AFP) – El ex marino Alfredo Astiz, acusado de delitos de lesa humanidad en la dictadura argentina (1976-83), se presentó el jueves en los tribunales para ser indagado por el secuestro y desaparición de la joven argentino-sueca Dagmar Hagelin en 1977, dijo una fuente judicial.

Astiz y Jorge ‘Tigre’ Acosta, otro marino retirado involucrado en la causa, fueron trasladados desde la cárcel de Marcos Paz, donde cumplen prisión preventiva por otros crímenes cometidos durante el régimen militar, a la sede judicial en Buenos Aires para ser indagado por el juez Sergio Torres.

El padre de Dagmar, Ragmar Hagelin, dijo esperar que “el Estado a través de su responsabilidad institucional con la sociedad, cumpla su cometido y sentencie y ponga (a los culpables) donde deben estar, que es la cárcel”, en declaraciones a radio Mitre de Buenos Aires, desde Estocolmo.

Pero expresó su temor de que con Astiz suceda “como con (el fallecido dictador chileno Augusto) Pinochet, que murió sin ser condenado por ninguno de los crímenes que cometió”.

Dagmar Hagelin tenía 17 años cuando fue abordada el 27 de enero de 1977 por un ‘grupo de tareas’ conducido por Astiz tras ser confundida con una dirigente de la agrupación guerrillera Montoneros (peronismo de izquierda).

Hagelin huyó y fue perseguida por Astiz, quien la hirió de un balazo en la cabeza, según testigos. Aún con vida, fue trasladada a la Escuela de Mecánica de la Armada, un centro de detención y torturas por donde pasaron unos 5.000 prisioneros, de los cuales apenas un centenar sobrevivió.

Astiz, 57 años, alias “el ángel rubio de la muerte”, fue condenado en ausencia a cadena perpetua en París, en 1990, por la desaparición de las monjas francesas Léonie Duquet y Alice Domon, y sentenciado en Italia en 2007 por la desaparición de ciudadanos de ese país, pero aún no tiene condena en Argentina.

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