.Celebran con semana cultural el cumpleaños 82 de García Márquez.

México, 5 Mar (Notimex).- Con una crónica de un viaje a Macondo,
develación de placa, teatro y concierto poético concluirá el viernes
en Mocorito, Sonora, las celebraciones por el 82 aniversario del
escritor colombiano, Premio Nobel de Literatura 1982, Gabriel García
Márquez, nacido el 6 de marco de 1927.

En la Séptima Semana Cultural “Gabriel García Márquez” inició
con la presentación del libro “Tierra blanca”, de Leónidas Alfaro; la
conferencia “Los jóvenes y los retos del nuevo milenio” y la
proyección de la película “Pedro y el lobo”.

Las actividades en honor del autor de “Cien años de soledad”
incluyeron tertulias, conferencias, presentaciones de libros,
revistas, proyección de películas y la develación de una placa con el
nombre del escritor sinaloense Leónidas Alfaro.

El autor colombiano Gabriel García Márquez es considerado una de
las más máximas figuras literarias en Latinoamérica.

“Gabo”, como le dicen sus amigos y admiradores, que los tiene
por millones, es reconocido en todo el mundo por su habilidad para
combinar la fantasía y el realismo mágico en obras como “Cien años de
soledad”, “La hojarasca” y “Del amor y otros demonios”.

Gabriel José de la Concordia García Márquez, su nombre completo,
nació en Aracataca, un pequeño pueblo de Colombia, en el seno de una
familia encabezada por Gabriel Eligio García, radiotelegrafista, y
Luisa Santiaga Márquez Iguarán.

Sus primeros años los pasó con sus abuelos maternos, el coronel
Nicolás Márquez -su ídolo de toda la vida-, y Tranquilina Iguarán;
quienes acostumbraban contarle relatos, fábulas e historias.

A la muerte de su abuelo, “Gabo” fue enviado a estudiar a
Barranquilla y en 1940 viajó a Zipaquirá, donde fue becado para
estudiar el bachillerato y en 1947 se matriculó en la Facultad de
Ciencias Políticas de la Universidad Nacional.

Los recuerdos de su familia y su infancia, el abuelo como
prototipo del patriarca familiar, la vivacidad del lenguaje campesino
y la natural convivencia con lo mágico, aparecen años más tarde
-transfigurados por la ficción-, en muchas de sus obras, como “La
hojarasca”, “Cien años de soledad”, y “El amor en los tiempos del
cólera”, entre otras.

En 1947 se instaló en Bogotá y estudió cinco cursos de Derecho,
algunos en la capital colombiana y otros en Cartagena, donde se hizo
amigo del poeta Alvaro Mutis -quien al igual que él radica en México
desde hace varios años-, pero no terminó esta carrera y prefirió
dedicarse al periodismo.

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Celebran con semana. dos. periodismo

A partir de 1954 trabajó como reportero y crítico de cine para
el diario colombiano “El Espectador”, en un periodo de apasionada
dedicación al periodismo, oficio que posteriormente dejó huella en su
literatura y en el que escribió sus primeras obras.

En un viaje a Barranguilla conoció a un grupo de periodistas que
le fascinaron y decidió orientar totalmente su vida al periodismo y a
la literatura.

Se unió, pues, al “Grupo de Barranquilla”, integrado por Germán
Vargas, Alvaro Cepeda y Alfonso Fuenmayor, periodista al que “Gabo”
le debe el descubrimiento de los autores que más tarde se
convirtieron en sus modelos literarios:

Franz Kafka, James Joyce, William Faulkner, Virginia Woolf y
Ernest Hemingway, Nobel de Literatura.

Comenzó a trabajar de columnista en “El Heraldo” y se instaló en
un cuartucho ínfimo, donde comenzó a escribir su primera novela: “La
hojarasca”, publicada en 1955. Posteriormente fue colaborador
habitual en periódicos de Colombia, Venezuela, México, España y
Estados Unidos.

En 1958, en un viaje relámpago a Barranquilla, se casó con su
novia Mercedes Barcha, su compañera de toda la vida y con quien
procreó dos hijos, Rodrigo, quien nació en Bogotá en 1959, y Gonzalo,
nacido en México, tres años después.

Tras una breve estancia en Londres y afrontando grandes
carencias económicas, “Gabo” escribió “La mala hora” (1961) y de
manera paralela, a partir de un episodio que se le desprendió de esa
obra, nació una de sus mejores novelas: “El coronel no tiene quien le
escriba” (1958).

Aunque su actividad periodística en Venezuela era en ese
entonces muy intensa, no abandonó el quehacer literario. Escribiendo
sólo los domingos redactó en 1961 casi todos los cuentos de “Los
funerales de la Mamá Grande”, año en que se instaló en Nueva York,
como corresponsal de la agencia informativa cubana Prensa Latina.

Tiempo después García Márquez decidió establecerse en México y
probar suerte con la tercera de sus aficiones: el cine, y fue a
partir de 1963 cuando consiguió debutar como guionista.

Su primer guión fue “El gallo de oro” y lo escribió en
colaboración con Carlos Fuentes, a partir de un cuento de Juan Rulfo.

Otros trabajos en este rubro fueron “Tiempo de morir”, que
dirigió Arturo Ripstein, con una adaptación de su cuento “En este
pueblo no hay ladrones”.

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Celebran con semana. tres. ladrones”

Aunque García Márquez nunca se sintió satisfecho con sus
trabajos cinematográficos, ha dicho que su “decepcionante experiencia
en el mundo del celuloide” le fue de gran utilidad y lo ayudó a
entender “que las posibilidades de la novela son ilimitadas”.

Tras superar una etapa de escasez literaria, ya que durante
cuatro años no escribió ni una sola línea, en 1965 comenzó a crear
una de sus obras que es considerada por la crítica como la más
importante: “Cien años de soledad”.

En junio de 1967 fue presentada a todo el público, logrando un
éxito sin precedentes, ya que en pocos días se agotó la primera
edición y en tres años fueron vendidas más de medio millón de
ejemplares.

El eje principal de la famosa novela es el realismo mágico, un
género literario latinoamericano que mezcla elementos maravillosos
con una narrativa muy realista. En su estilo se puede apreciar la
influencia que tuvo García Márquez del escritor estadounidense
William Faulkner, a quien tanto admira.

En reconocimiento a una de las figuras literarias más grandes
del siglo XX, en 1982 recibió el Premio Nobel de Literatura “por sus
novelas y relatos, en los cuales lo fantástico y lo real son
combinados en una rica composición del mundo de la imaginación”.

Para 1961 recibió el premio Esso; en 1971 fue declarado Doctor
Honoris Causa por la Universidad de Columbia, Estados Unidos: en 1972
obtuvo el premio Rómulo Gallegos, por su obra “La increible y triste
historia de la Cándida Eréndira y su abuela desalmada” y en 1992 fue
nombrado Jurado del Festival de Cine de Cannes, Francia.

Otras obras famosas de García Márquez son “La mala hora” (1968),
“Crónica de una muerte anunciada” (1981), “El amor en los tiempos del
cólera” (1988), “El general en su laberinto” (1990), “Del amor y
otros demonios” (1994) y “Noticia de un secuestro” (1996).

Desde 1974, García Márquez alterna su residencia entre México,
Cartagena, La Habana y París, convirtiéndose así en embajador
extraoficial del Continente y trabaja de manera activa en defensa de
los derechos humanos.

Aunque desde hace años mantiene una lucha incansable en contra
del cáncer, García Márquez continúa lleno de proyectos y sigue
demostrándo una admirable energía.

Consciente de que “nunca, ni un sólo minuto, he dejado de ser
periodista”, convenció a su amigo el novelista argentino Tomás Eloy
Martínez para que crearan juntos un taller de periodismo, dando vida
así a la Fundación para el Nuevo Periodismo Iberoamericano.

En 2002 apareció el tan esperado libro de sus memorias, titulado
“Vivir para contarla”, y en 2004 presentó su más reciente obra de
ficción “Memoria de mis putas tristes”.

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