Fin de la huelga en Guadalupe, focos de tensión en Martinica y Reunión

POINTE A PITRE, Francia (AFP) – Los trabajadores de Guadalupe volverán a sus puestos después de 44 días de huelga general que condujo al alza de los salarios más bajos, pero la estabilidad pende de un hilo en otra islas francesas como en la vecina Martinica y la Reunión, en el océano Indico.

Un acuerdo para la “reanudación normal de la actividad” fue firmado el miércoles entre el Estado y el líder del colectivo contra la explotación (LKP), Elie Domota, punta de lanza del movimiento social que paralizó la isla antillesa de Guadalupe.

El pacto costará al Estado unos 250 millones de euros en 2009, según el ministro francés de Presupuesto, Eric Woerth.

Tras la firma, Domota abogó no obstante porque los actores sociales “permanezcan movilizados y continúen la lucha”.

El secretario de Estado francés de Ultramar, Yves Jego, se congratuló del acuerdo para “salir de la crisis”, estimando que “el camino para llegar a este resultado fue largo y doloroso”.

En la isla vecina de Martinica, la mayoría de comercios permanecían cerrados el jueves y la actividad económica seguía paralizada.

Un acuerdo sobre el aumento de los salarios bajos fue firmado durante la noche del lunes al martes, pero los huelguistas instaron a proseguir la movilización iniciada el 5 de febrero, hasta obtener un recorte de los precios.

A varios miles de kilómetros de las Antillas, un nuevo frente social emergió en la isla de la Reunión, el más poblado de los territorios franceses de ultramar, con 750.000 habitantes.

Un colectivo de asociaciones llamó el jueves a una huelga general contra la carestía de la vida y en pro de alzas salariales, al término de sendas manifestaciones en el norte y sur de la isla, que reunieron respectivamente a 12.000 y 35.000 personas.

Las organizaciones mantuvieron su llamamiento al paro incluso después de que el delegado del gobierno central en la Reunión, Pierre-Henry Maccioni, anunciara una primera batería de medidas, como el recorte de los precios de la bombona de gas y del carburante.

Con el fin de evitar un nuevo conflicto social, Jego aseguró el jueves tener “todas respuestas” a las reivindicaciones sociales en la isla, inspiradas en el “dispositivo aplicado en las Antillas”.

En Guadalupe, el acuerdo contiene 165 artículos y recoge los progresos obtenidos desde que el LKP presentó el 20 de enero 146 reivindicaciones para mejorar el poder adquisitivo en la isla.

En un texto paralelo, firmado por las organizaciones patronales, se prevé un aumento de 200 euros de los sueldos más bajos. Concierne a entre 30.000 y 40.000 trabajadores, según Domota.

El movimiento de huelga general en Guadalupe fue lanzado el 20 de enero para protestar contra la carestía de la vida en esta isla situada a unos 7.000 km de París. La situación degeneró rápidamente en disturbios, suscitando el caos en la isla y provocando la muerte de un sindicalista.

Guadalupe y Martinica acumulan problemas sociales, pese a masivas transferencias financieras. El desempleo se sitúa en ambas islas en torno al 22% y los precios de los productos de gran consumo, en su mayoría importados de Francia metropolitana, están por las nubes.

El conflicto social despertó asimismo tensiones raciales entre la población negra y la minoría blanca, entre ésta las familias de ‘bekés’, descendientes de los colonos esclavistas. Estas controlan buena parte de la economía, como la gran distribución, responsable según los huelguistas de los altos precios.

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