.Gozó Wassermann del favor de la crítica y los lectores.

México, 9 Mar (Notimex).- Uno de los novelistas alemanes que
contó con un gran número de lectores en el mundo fue Jacob
Wassermann, quien nació el 10 de marzo de 1873. Los críticos de su
época lo llegaron a considerar como la “estrella mundial de la
novela”.

La verdad es que el mayor propósito de la obra de Wassermann
parece haber sido el de entretener e interesar a su público, en forma
poética o por medio del análisis psicológico, más allá de las grandes
empresas literarias.

También manejó en sus trabajos las teorías filosóficas o
sociales gratas para muchos, y aunque a veces describía con la fuerza
o crudeza de un realista, solía moverse más a gusto en pleno
idealismo, en los dominios de lo maravilloso, raro o inesperado.

Wassermann no tuvo más sujeción que lo que le dictaba la
inspiración del momento, o bien un objetivo preconcebido, de carácter
más o menos ajeno a la literatura, que le llevó a prescindir de la
verosimilitud en el diálogo o en la acción, con tal de mantener viva
la curiosidad del lector.

El escritor judío alemán Jacob Wassermann sufrió en carne propia
la tragedia de su raza, especialmente durante la Segunda Guerra
Mundial (1939-1945), así es que su trabajo literario lleva en sí un
inconfundible elemento de dolor de origen oriental, que le da a la
vez un sello misterioso.

El también ensayista fue autor de obras como “Los judíos de
Zirndof”, “El hombrecillo de los gansos” y “Christian Wahnschaffe”,
entre muchas otras, en sus piezas aborda la crisis existencial del
hombre moderno.

Originario de Führuth, Wassermann abandonó sus estudios a los 17
años, para llevar una vida inquieta y errante hasta 1896, cuando
comenzó a colaborar en la revista Simplizissimus y dos años más
tarde, al cumplir los 25 años se fue a residir a Austria.

Para los críticos, el novelista poseía grandes dotes de
narrador, pero su doctrina acerca del humanitarismo trascendental
resultó a menudo obstructiva y empañó su forma y estilo.

Con sangre judío alemana, cuestión que causó un conflicto
interno en su persona, el novelista escribió el libro “Mi camino como
alemán y judío” (1921), obra que da testimonio de su sentir ante esta
búsqueda de identidad.

Sigue.

Logró Wassermann/dos/identidad.

“Los judíos de Zirndof” (1897), primera novela de Wassermann,
aborda la historia de un falso mesías aparecido en el siglo XVII, en
una colonia judía de Franconia.

En “Historia de la joven Renata Fuschs” (1901) se muestra
partidario de la sumisión de la mujer al varón, con el cual ésta
alcanzaría la dicha, mientras que “Caspar Hauser” o “La indolencia
del corazón” (1909) es un símbolo de la inocencia oprimida en medio
de un mundo pervertido.

Más tarde, en 1915, realiza “El hombrecillo de los gansos”
(1915), novela de un músico que vive con dos mujeres, siendo objeto
de los comentarios y burlas de sus vecinos.

“Christian Wahnschaffe” (1919) es reconocida como su principal
novela, en la cual un joven de altos recursos económicos abandona sus
riquezas y bienestar para conocer las miserias de los pobres y
demostrar así su amor al hombre.

En el caso de “Mauricio” (1928), retoma la historia del hijo de
un abogado que lucha por liberar a un inocente de una injusta
condena; para continuar con un análisis psicológico de la vida y la
juventud alemana en los años de la posguerra, en su trabajo “Etzel
Andergast” (1930).

Jacob Wassermann, considerado un romántico de fantasía colorista
y oriental, a la vez que un agudo observador de los problemas de su
tiempo, abordó en sus trabajos la crisis del hombre moderno con una
notable influencia de Fedor Dostoievski y del psicoanálisis de
Sigmund Freud.

El novelista murió en Alt-Aussee (Austria), el 1 de enero de
1934, año en que apareció en Suiza su novela póstuma “La tercera
existencia de Joseph Kerkhoven”.

© 2006-2008 Notimex, Agencia de Noticias del Estado Mexicano

You must be logged in to post a comment Login