Todos juntos por la prosperidad de las futuras generaciones

Por Luisa Fernanda Montero

Siempre me resulta muy doloroso pensar en las graves consecuencias que sufre el planeta gracias a la irresponsabilidad humana, por eso, confieso, algunas veces prefiero voltear la mirada y negarme ante la evidencia de que la catástrofe ambiental que se avecina es real.

Puede ser miedo, o puede ser el simple hecho de que, aunque muchos ya sufrimos los efectos, realmente no estaremos aquí para vivirlo, pero las generaciones venideras, nuestros hijos y los hijos de nuestros hijos, si sufrirán por nuestra irresponsabilidad.

Aunque la salud del planeta depende en gran parte de cómo actúan los gobiernos que son responsables de generar políticas ecológicas, como individuos también tenemos un gran compromiso que no debemos evadir.

Como ciudadanos podemos lograr grandes cosas, una de ellas es impulsar políticas ecológicas adecuadas, exigiendo de nuestros gobiernos la protección del planeta.

Fue muy grato para mí descubrir que en Alemania, por ejemplo, se ha demostrado que sí es posible; allí la protección del medio ambiente y del clima ocupa un lugar prioritario. El gobierno federal alemán promueve activamente la protección ambiental y las estrategias de desarrollo respetuosas con el clima.

Desde 1990 Alemania ha reducido sus emisiones de gases de efecto invernadero en más del 22 por ciento, es decir que ha ya superado los compromisos adquiridos en virtud del Protocolo de Kyoto, de alcanzar una reducción del 21 por ciento para 2012.

Desde 1994 la protección de la naturaleza está consagrada como objetivo del Estado en la Ley Fundamental alemana.

Entre los aspectos más destacables de la política ecológica de ese país, está la reducción del consumo diario de agua potable, que ha pasado de 144 litros por habitante a 126 litros; la segunda cifra más baja entre los países industrializados, y eso es algo que tiene que ver directamente con el comportamiento de los consumidores.

Todos podemos evitar el desperdicio de agua en nuestros hogares, por ejemplo usando la ducha en lugar de la tina estaremos ahorrando un promedio de 7,000 litros de agua al año.

El reciclaje debe ser una responsabilidad cotidiana.
¿Sabía que reutilizar 100 kilogramos de papel salva la vida de por lo menos 7 árboles?

Siempre es recomendable evitar el exceso en el uso de planchas, calentadores de agua, lavadoras o secadores que gastan mucha energía y agotan los recursos que la generan.

¡Desenchufe los electrodomésticos que no esté usando!
La lista de oportunidades que tenemos para proteger nuestro planeta es larga. Infórmese, investigue y piense en el planeta que heredará a las generaciones futuras. Alemania es un muy buen ejemplo para aprender y descubrir más sobre los logros ecológicos y la renovación energética, visite: www.germany.info/esp

Amigo lector de La Columna Vertebral, la Línea de Ayuda está siempre a su disposición con sus servicios de información y referidos en el 1-800-473-3003.

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