Genera esperanzas en Cuba flexibilización de política en EU

Por Francisco Ramírez

La Habana.- Decenas de cubanos recibieron alegres y con cautelosa esperanza el alivio de las restricciones a los viajes desde Estados Unidos a la isla, que conocieron sólo a través del “boca a boca”, pues aquí se carece de una reacción oficial.

La decisión del Senado estadounidense de suavizar las restricciones de viajes a Cuba y flexibilizar la exportación de alimentos y medicinas compite con el interés colectivo del segundo clásico de beisbol y la ausencia de información en medios locales, todos controlados por el gobierno.

Sin embargo, la población siempre se las ingenia para conocer los temas que le interesan, y en ello juegan un papel importante las llamadas telefónicas de familiares desde Miami y la cobertura de la televisión hispana de esa ciudad, captada aquí de manera ilegal. “Yo no tengo familiares en Estados Unidos, pero si ello ayuda a que mejore la situación bienvenida sea porque esto parece que ya no da más”, dijo Rebeca, quien vende dulces tras su salida del trabajo en una fábrica de conservas en el que su salario “no me alcanza para vivir”.

Tras una ardua negociación, el Senado estadounidense acaba de aprobar una legislación que permitirá a los cubano-estadounidenses viajar a Cuba una vez al año (en lugar de cada tres) para visitar familiares, permanecer tiempo indefinido y gastar hasta 179 dólares al día.

En 2004, el entonces presidente estadounidense George W. Bush dispuso que los cubano-estadounidenses podían visitar Cuba una vez cada tres años durante 14 días, limitó la definición de “familiar” a padres, abuelos y hermanos y prohibió gastar en la isla más de 50 dólares por día.

En su campaña electoral, el actual mandatario Barack Obama anunció su propósito de aliviar esas restricciones, incluido el monto de las remesas que se pueden enviar a la nación caribeña, así como su disposición a dialogar con el liderazgo del presidente Raúl Castro.

Los cambios en la política hacia Cuba, incluidos en una ley presupuestaria de 410 mil millones de dólares que prohíbe usar fondos federales para hacer cumplir esas restricciones, no las deroga y sólo las suaviza hasta octubre próximo. Los viajes a la isla técnicamente seguirán siendo ilegales, pero el Departamento del Tesoro no gastará dinero en penalizar a los infractores.

El presidente Obama advirtió que el levantamiento del embargo de casi medio siglo por ahora no figura en su agenda. Los cubanos enterados de la medida aplaudieron la decisión de suavizar las limitaciones en los viajes de sus prósperos familiares cubano-estadounidenses, que suelen traerles ropa, medicinas y dinero de ayuda que les garantizan aliviar sus carencias cotidianas.

“Me parece bien que vengan, este es su país. Pienso que es algo bonito, bueno, que ha aprobado el presidente Obama y la economía estará mejor”, opinó Alicia Eugenia Ferrer, una enfermera cuya hermana vive desde hace tres anos en Nueva Jersey. Orestes, un artesano que trabaja por cuenta propia hace décadas en la lujosa tienda Fin de Siglo, también se alegró de que habrá una más frecuente reunión de las familias gracias a los viajes y sobre todo por el aumento de la llegada de dinero.

Con los dólares que traen los exiliados, sus parientes en la nación caribeña pueden acudir a las tiendas en divisas para comprar alimentos que no surte la canasta básica subsidiada, así como ropa, zapatos y artículos electrónicos, todos siempre a elevados precios. Otros cubanos manifestaron su esperanza de que ese sea el primer paso para un entendimiento entre La Habana y Washington, sobre todo a partir de la disposición del presidente Raúl Castro de negociar el viejo conflicto, siempre que se respete la soberanía de Cuba. “Aunque hubo que hacer negociaciones para que se aprobara y hay todavía limitaciones, Obama puede levantar varias de las medidas impuestas por Bush sin aprobación del Congreso”, dijo a Notimex Miriam Leyva, una de las fundadoras de las Damas de Blanco y periodista independiente.

“El cese

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