Richardson firma abolición de pena de muerte en Nuevo México

Dallas.- El gobernador de Nuevo México, Bill Richardson, firmó la ley para abolir la pena de muerte en la entidad, en una acción que calificó como “la decisión más difícil de mi vida política”.

Nuevo México se convierte así en la décimo quinta entidad de Estados Unidos en abolir el castigo capital.

El viernes pasado el senado estatal votó a favor de abolir la pena máxima, luego que la Cámara de Representantes de Nuevo México había aprobado la iniciativa en febrero pasado.

El voto de ambas cámaras legislativas dejó a Richardson con la decisión de firmar la iniciativa como ley o derogarla.

“Sin importar mi opinión sobre la pena de muerte, no tengo confianza en el sistema de justicia criminal como opera actualmente para que sea el árbitro final cuando se refiere a quien vive y quien muere por sus crímenes”, dijo Richardson en la firma de la ley la noche del miércoles.

“Si el estado va a asumir esta tremenda responsabilidad, el sistema para imponer esta máxima pena debe ser perfecto y nunca puede estar mal”, explicó el gobernador, considerado como uno de los políticos hispanos más importantes del país.

Richardson, quien antes había respaldado el castigo capital, decidió firmar la iniciativa luego de una seria consideración y una visita a la penitenciaría estatal en Santa Fe, donde Nuevo México mantiene a los únicos dos reos que estaban sentenciados a muerte en esta entidad.

Las sentencias de ambos prisioneros deberán ser eventualmente conmutadas ahora por la de cadena perpetua sin derecho a libertad condicional.

Richardson, de extracción demócrata, explicó que su visita al penal había sido para observar cómo será el encarcelamiento de por vida sin libertad condicional.

Dijo que tras observar las celdas donde permanecen recluidos los reos sentenciados a la pena capital, “llegue a la conclusión de que esas celdas sean peor que la muerte”.

El gobernador firmó la iniciativa de abolición del castigo capital acompañado del obispo Ricardo Ramírez de Las Cruces. El Obispo de Santa Fe, Michael Sheehan, se encontraba fuera del país por lo que no pudo acudir a la ceremonia.

“La cadena perpetua sin derecho a fianza hace al prisionero inofensivo para la sociedad”, dijo Ramírez, “y eso es parte de lo que nuestras enseñanzas nos dicen que debemos hacer, protección a la sociedad y respeto a la vida”, añadió.

Desde 1976, cuando se reactivó la aplicación del castigo capital en Estados Unidos, luego de una breve interrupción de dos años, un total de mil 156 reos han sido ejecutados en el país.

De ellos, uno fue ejecutado en Nuevo México, Terry Clark, quien recibió la inyección letal en la penitenciaría estatal el 6 de noviembre de 2001, por el homicidio de una niña.

Además de Nuevo México, más de seis entidades están considerando en la actualidad abolir la pena de muerte, por diversas razones, incluyendo la económica.

NOTIMEX

You must be logged in to post a comment Login