A comer espárragos.

Vivo en Chile en un rancho que produce espárragos; por lo que me dio mucho gusto saber que este alimento tan rico, es excelente para prevenir el cáncer; y si ya se tiene, para curarse.

Me enteré de eso por un artículo sobre la relación entre dieta y salud, en el que se explica el descubrimiento hecho por el médico Richard R.Vensal, acerca del poder curativo de los espárragos.

El doctor Vensal, basa sus terapias para pacientes cancerosos en el consumo de espárragos; y un gran porcentaje de ellos mejoraron o sanaron totalmente gracias.

Se cita entre los casos curados, el de un hombre con la enfermedad de Hodgkins, como se llama al cáncer de glándulas linfáticas, que al año de empezar el tratamiento con espárragos sanó totalmente; al grado que sus médicos no pudieron detectarle nunca más, células cancerosas.

El de otro hombre de 68 años de edad, con cáncer de vejiga; que desesperado ante tratamientos que no lo mejoraban, decidió cambiar la quimioterapia por los espárragos; y a los tres meses estaba totalmente curado de la vejiga, y con los riñones funcionando normalmente.

O el caso de un enfermo de cáncer pulmonar que al ser operado lo tenía tan diseminado, que el médico decidió cerrar sin sacar el tejido afectado.

Ante tan mal pronóstico, una semana después de salir del hospital el paciente optó seguir la dieta de los espárragos; y para sorpresa de todos, a los cuatro meses los rayos equis mostraron que no había signos de cáncer; que el mal había desaparecido.

Se menciona también el caso de una mujer con cáncer de piel, que a los tres meses de empezar con el consumo de espárragos no tenía ya ninguna lesión.

Ella misma informó al médico que además del cáncer de piel, los espárragos le curaron un antiguo padecimiento de los riñones, que incluía 20 años de tratamiento y 10 operaciones.

De acuerdo a la información sobre los espárragos, su beneficio se conoce desde 1854; en esa fecha, un documento titulado “Los elementos de material médico”, editado por un profesor de la Universidad de Pennsylvania, hablaba ya de los espárragos como remedio popular usado en muchos poblados para disolver cálculos del riñón; lo que llevó a ese profesor al probarlo él mismo con resultados positivos.

Para seguir este tratamiento tan maravilloso, los espárragos pueden comerse crudos o cocidos al vapor.

Si usted quiere cocerlos, luego debe hacerlos puré; guardar el puré en el refrigerador, y dar al paciente cuatro cucharadas llenas mañana y noche.

El puré de espárragos puede tomarse también, diluido en agua como bebida de uso, ya sea fría o caliente.
Se asegura que en dos a cuatro semanas de tratamiento habrá reacciones positivas; y que dosis mayores no causan daño y en algunos casos pueden ser necesarias.

La razón para sus bondades médicas, deriva en que los espárragos contienen una proteína llamada histones, que se cree que activa el control del crecimiento de las células.

Además de que tienen muchos nutrientes, y cero colesterol y sodio, los espárragos son fuente excelente de ácido fólico, vitamina C, tiamina, y vitamina B6, potasio y glutathione, uno de los enemigos más potentes contra el cáncer por sus poderes antioxidantes; y rutín substancia que fortalece los vasos sanguíneos.

Así que a comer espárragos; y si no los encuentra crudos, coma los de lata, que también son muy beneficiosos.

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