Busca OTAN respuestas a interrogantes cruciales en 60 aniversario

Por Olga Borobio.

Berlín.- La Cumbre de la OTAN prevista para este fin de semana no será una mera celebración por los 60 años de su fundación sino que los jefes de Estado y de gobierno deberán dar respuesta a interrogantes cruciales para el futuro de esa alianza.

Este viernes y sábado los representantes que participarán en la cumbre de la alianza que se celebrará en las ciudades alemanas de Baden-Baden y Kehl, y en la francesa de Estrasburgo, deberán discutir entre otros temas.

Después de la Segunda Guerra Mundial, las divergencias entre los hasta entonces aliados –por una lado la Unión Soviética y por la otra las potencias triunfadoras de Occidente- se hicieron claras.

Por ello el 4 de abril de 1949 Estados Unidos, Canadá y 10 países europeos fundaron en Washington el Pacto del Atlántico Norte, la OTAN.

Fue una promesa de apoyo mutuo durante la Guerra Fría y tuvo el objetivo de garantizar la libertad y la seguridad de sus miembros por medio de la defensa y la disuasión. El 6 de Mayo de 1955, la República Federal de Alemania entró en la alianza.

La unificación de Alemania en 1990 y después la desintegración del Pacto de Varsovia y la Unión Soviética así como la democratización de estados del oriente de Europa que antes formaban parte del bloque soviético, cambiaron a fondo el entorno de la política de seguridad en Europa.

Si bien la disuasión y la defensa continuaron siendo las tareas centrales, la alianza se concentró más en el diálogo y la colaboración con los anteriores “enemigos”.

Cada vez entraron más miembros del ex bloque de países de Europa Oriental que habían formado parte del área de influencia de la Unión Soviética, y a menudo en contra del deseo expreso de Rusia, que cada vez se ha visto más rodeada por la OTAN.

Pero desde el final de la Guerra Fría y de la desaparición del Pacto de Varsovia, la OTAN también está buscando su nuevo papel. Desde 1992 se hizo posible que la alianza atlántica realice operaciones militares fuera de los territorios de los países que la integran.

La idea era convertir a la OTAN en un instrumento de la administración de crisis en todo el mundo.

Las consecuencias fueron acciones militares de esa alianza durante la guerra de Kosovo. Inmediatamente después de los atentados del 11 de septiembre del 2001, la OTAN puso por primera vez en vigor en su historia el principio de defender a uno de sus aliados para apoyar a Estados Unidos en la lucha contra el terrorismo.

El artículo 5 de la OTAN considera un ataque a uno de los miembros de la alianza como una agresión contra todos los países miembro. Estados Unidos, sin embargo, no quiso confiar en la OTAN y solo se apoyó en sus propias fuerzas armadas.

En la guerra de Irak se mostró con toda claridad, a que cargas estaban expuestas las relaciones trasatlánticas y con ello también la OTAN.

Mientras que Estados Unidos y Reino Unido trataron de obtener la autorización de las Naciones Unidas para llevar a cabo un ataque contra Irak, Alemania, Francia y Rusia rechazaron esa pretensión.

A continuación se formó una así llamada “coalición de los dispuestos” entre Estados Unidos y países como Reino Unido que se les unieron para ocupar Irak.

La formación de esa coalición degradó a la OTAN a ser una organización de servicio para coaliciones políticas de diversa índole.

Cuán difícil es ponerse de acuerdo sobre metas comunes lo muestra la misión de la OTAN en Afganistán.

La OTAN deberá decidir si continúa siendo una alianza militar o si se debe insertar en una red más amplia en la que participen también organizaciones políticas, como lo propone Alemania, que estarían al frente de la toma de decisiones. La OTAN también deberá definir su relación con Rusia.

Las negociaciones sobre el ingreso de Georgia y de Ucrania en la alianza han llevado a fuertes confrontaciones con el gobierno de Moscú. La víspera ingresaron a la OTAN Croacia y Albania.

El ex presidente soviético Mijail Gorbachov declaró este jueves a un medio ale

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