El estadounidense Simonyi pone fin a sus segundas vacaciones en el espacio

MOSCÚ (AFP) – El magnate estadounidense Charles Simonyi, pionero de Microsoft, aterrizó este miércoles en una base rusa de Kazajistán a bordo de la nave Soyuz con sus dos compañeros de equipo tras disfrutar de sus segundas vacaciones en el espacio, que le costaron 35 millones de dólares.

“El aterrizaje tuvo lugar”, anunció el centro ruso de control de los vuelos espaciales (TSOUP), situado en Korolev, cerca de Moscú, según las imágenes transmitidas en directo por el canal ruso Vesti 24.

“Los astronautas aterrizaron a las 11H15, hora de Moscú (07H15 GMT) a 145 km al noreste de Yezkazgan”, indicó a la AFP un portavoz del TSOUP, Valeri Lyndin. “El aterrizaje se desarrolló tal como estaba previsto en régimen automático, controlado desde el TSOUP”, agregó.

Vesti 24 mostró al norteamericano Michael Fincke, al ruso Yuri Lonchakov y a Simonyi sonriendo, luego de que salieron de la nave, sentados en plena estepa, rodeados de médicos y efectivos de las fuerzas de salvamento.

“¡Hola, Tierra!”, exclamó en ruso el norteamericano Fincke.

“Todos los sistemas de la nave funcionaron perfectamente. Los astronautas se sienten muy bien”, declaró el director de la agencia espacial rusa Roskosmos, Anatoli Perminov, durante una rueda de prensa en el TSOUP, transmitida por la televisión.

“Los astronautas gozan de buena salud. Realizaron muchas experiencias médico-biológicas, importantísimas para la ciencia”, añadió por su parte Igor Glushakov, director del Instituto de Problemas Médico-Biológicos (IMBP) encargado de controlar el estado de salud de las tripulaciones espaciales, durante esa rueda de prensa.

El regreso de la Soyuz fue postergado del martes al miércoles y el lugar de aterrizaje había cambiado. Esta decisión fue tomada por los especialistas de las fuerzas de salvamento, quienes habían estimado que el terreno elegido inicialmente era demasiado pantanoso para recibir a los astronautas.

Los equipos de salvamento “lograron localizar el aparato cuando todavía estaba a 1.000 metros de altura”, se congratuló Alexander Vedernikov, subdirector del Servicio Ruso de Aeronavegación, responsable de la operación de búsqueda.

Simonyi, el astronauta estadounidense Michael Barratt y el comandante del vuelo, el ruso Guennadi Padalka, habían despegado el 26 de marzo a bordo de la nave Soyuz TMA-14 desde la base espacial rusa de Baikonur, en pleno centro de las estepas de Kazajistán.

Se trata de la segunda vez que este norteamericano de origen húngaro, uno de los seis “turistas” que ya viajaron al cosmos, partía de vacaciones a bordo de la Estación Espacial Internacional (ISS por sus siglas en inglés), luego de un primer viaje hace unos dos años.

El magnate estadounidense, que pagó 25 millones de dólares (19 millones de euros) por un vuelo similar en abril de 2007, tuvo que desembolsar esta vez 35 millones de dólares. Permaneció 11 días a bordo de la ISS antes de regresar a la Tierra.

De esta forma, Simonyi entró a la historia como el primer individuo que efectuó dos misiones de este tipo.

También podría ser el último turista espacial en mucho tiempo, debido a que en breve se duplicará el número de astronautas a bordo de la estación y ya no quedará lugar para visitantes.

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