Sí al liderazgo, no a la retórica antiinmigrante

Por Maribel Hastings
America’s Voice

WASHINGTON, D.C. – La noticia de que la Casa Blanca asegura que abordará el tema de la reforma migratoria amplia este año aún en medio de la crisis económica, es un primer paso significativo en la demostración del liderazgo que se requerirá tanto del presidente como del Congreso para solucionar tan complicado asunto.

El diario The New York Times reportó que la Casa Blanca cree que quienes abogan por una salida pragmática y realista a este problema superarán los esfuerzos de quienes una vez más intentarán descarrilar cualquier solución.

Esos sectores deberían considerar varios asuntos que pusieron de relieve esta semana que echar mano de posturas extremistas y antiinmigrantes no beneficia a los políticos en las urnas, sean republicanos o demócratas, y que el Partido Republicano tiene que replantearse seriamente su estrategia para atraer el voto hispano, mientras los demócratas no deben dormirse en los laureles si pretenden mantener el amplio apoyo hispano del que gozan.

Por un lado, en el estado de Illinois, dos elecciones confirmaron que la retórica incendiaria en el debate migratorio no es una carta ganadora.

De otra parte, la Oficina de Estadísticas Migratorias del Departamento de Seguridad Interna reportó que casi la mitad de las 1,046,539 personas que se hicieron ciudadanos en 2008 fueron inmigrantes latinos.

Un análisis de la Asociación Nacional de Funcionarios Latinos Electos y Designados (NALEO), encontró que la cifra total de naturalizaciones aumentó en 58% entre 2007 y 2008, pero entre los latinos, el alza fue de 95%. Un total de 461,317 hispanos se hicieron ciudadanos en 2008, la cifra más alta en la historia reciente, según NALEO.

Diversos análisis demuestran que los votantes latinos en general y el voto inmigrante en particular, favorecieron al Partido Demócrata en las elecciones de 2008. Y aunque históricamente los hispanos han favorecido a los demócratas, a los republicanos les bastaría granjearse un porcentaje significativo de esos votantes hispanos para ser competitivos en los comicios.

Sin embargo, el martes la elección especial del Distrito 5 de Illinois para el Congreso, evidenció el fracaso de las estrategias erradas en el rubro migratorio.

El demócrata Mike Quigley derrotó por amplio margen a la republicana hispana Rosanna Pulido, fundadora del capítulo de Illinois del Proyecto Minutemen, y quien alguna vez declaró que “los mexicanos son el nuevo Ku Klux Klan, pero bronceados”.

Pulido representa a ese sector republicano extremista a quien el liderazgo del Partido Republicano le ha permitido, para efectos prácticos, ser su vocero en asuntos migratorios, ahogando a quienes abogan por la razón.

Pero, en Waukegan, Illinois, una ciudad de fuerte presencia hispana, un candidato independiente, Robert Sandojian, le arrebató la alcaldía al demócrata Richard M. Hyde, denunciado por sus posturas antiinmigrantes.

Esto denota que los votantes no responden a posturas extremistas como quedó demostrado en 2008. Un análisis de America’s Voice concluyó que en 20 de 22 contiendas competitivas ganaron los candidatos con una plataforma que iba más allá de la mera aplicación de leyes migratorias.

Hay republicanos que se lo han advertido al liderazgo de su partido. Karl Rove, el llamado “cerebro” de George W. Bush, apuntó que los republicanos vieron un descenso de 13% en el apoyo hispano en cuatro años, de 44% en 2004, a 31% en 2008. Y el senador republicano de Florida, Mel Martínez, quien apoya la reforma migratoria integral, ha dicho que si la retórica anti hispana de ciertas voces republicanas no cambia, “quedaremos relegados al estatus de minoría”.

Los demócratas, entre tanto, ampliaron su apoyo entre los hispanos prometiendo acciones en varios frentes, incluyendo la inmigrac

{jcomments off}

You must be logged in to post a comment Login