Legalización y crecimiento económico


 


Por Maribel Hastings


America’s Voice


 


WASHINGTON, D.C. — Esta semana de
pago de impuestos –mañana 15 de abril-, es muy propicio recordar que
Estados Unidos, aquejado por una recesión económica, recibiría miles de
millones de dólares adicionales en pagos tributarios si se regularizara
la situación migratoria de millones de indocumentados.



“Por experiencia y análisis sabemos
que un programa de legalización contribuye al crecimiento económico”,
declaró Dan Siciliano, decano asociado de la Universidad de Stanford.



Hace dos semanas publicamos un estudio del  Instituto William C. Velásquez
preparado por el doctor Raúl Hinojosa-Ojeda, sobre cómo puede
estimularse la economía a través de la legalización de trabajadores.


Hinojosa-Ojeda, director ejecutivo del Centro de Desarrollo e Integración de Norteamérica de la Universidad de California en Los Ángeles (UCLA),
dijo entonces a America’s Voice, que, por ejemplo, la promulgación de
la Ley de Reforma y Control de Inmigración (IRCA) de 1986 resultó en
mayores ingresos para los trabajadores legalizados, mayor consumo que
benefició a la economía, y mayores impuestos al fisco en medio de la
recesión de fines de los ochenta y principios de los noventa y lo mismo
sucedería con un nuevo programa de legalización.


Esta semana el Immigration Policy Center (IPC) recopiló en un documento
toda una serie de cifras de diversas fuentes que refuerzan la idea de
que desde el punto de vista estrictamente económico, un plan de
legalización beneficiará a Estados Unidos.



Según la Oficina
Presupuestaria del Congreso (CBO), la promulgación de la reforma
migratoria amplia de 2006 le habría supuesto al fisco 66,000 millones
de dólares en nuevos ingresos en un lapso de diez años mediante el pago
de impuestos sobre ingresos y sobre nómina.



Y la cifra habría sido suficiente
para compensar por los 54,000 millones de dólares en gastos directos
durante el mismo periodo por créditos tributarios, servicios de
Medicaid, Medicare, Seguro Social y estampillas de alimentos para los que serían elegibles los inmigrantes y sus familias.



En el mismo periodo de diez años, el costo de la aplicación de leyes migratorias habría ascendido a 64,000 millones de dólares.



Quienes tachan de amnistía
cualquier plan de reforma migratoria amplia ignorando los argumentos
económicos más simples en favor de dicha reforma, deberían prestar
atención a las declaraciones de un republicano, el ex Secretario de
Comercio, Carlos Gutiérrez, durante una presentación ante el Latino
Economic Summit aquí en Washington en días atrás.



Entre otras cosas, Gutiérrez indicó
que nunca ha habido una era de prosperidad en Estados Unidos que no
haya ido de la mano con la inmigración.



“Si queremos ser una nación de prosperidad, si queremos crecer y seguir siendo la economía más grandiosa del mundo,  no
podemos hacerlo sin la inmigración, y es por eso que tenemos que seguir
hablando de la importancia de la reforma migratoria, no como un asunto
estrecho y limitado a los latinos, sino como un tema macroeconómico. No podemos crecer (económicamente), a menos que tengamos una reforma migratoria”.



Sentido común.



Maribel Hastings es Senior Advisor de America’s Voice

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