Obama deja en México mayor compromiso de EEUU en lucha conjunta antidrogas

MEXICO, (AFP) – El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, asumió en México un mayor compromiso en la lucha compartida contra el tráfico de drogas que azota la frontera común, al concluir una breve visita oficial y viajar este viernes a Trinidad y Tobago, sede de la V Cumbre de las Américas.

Obama partió la mañana del viernes a Puerto España desde el aeropuerto internacional de la Ciudad de México, donde admitió que Estados Unidos tiene corresponsabilidad en el combate a los cárteles de la droga que han instalado la violencia extrema en la frontera y llamó al Senado de su país a ratificar una convención interamericana que limita el tráfico de armas.

“Voy a pedir al Senado que ratifique la convención interamericana” firmada en 1997 que regula la venta y tráfico de armas, dijo Obama el jueves durante una rueda de prensa junto al presidente anfitrión, Felipe Calderón, luego de las conversaciones que sostuvieron en la residencia oficial de Los Pinos.

La demanda de droga en Estados Unidos es lo que motiva a los cárteles, dijo Obama, quien sostuvo que “más del 90% de las armas (que usan los cárteles mexicanos) provienen de Estados Unidos, de modo que nosotros también tenemos responsabilidad”.

El mandatario estadounidense se hizo eco del reclamo mexicano sobre la corresponsabilidad en la seguridad fronteriza basado en que el crimen organizado mexicano se abastece de su sofisticado armamento en Estados Unidos, a la vez que ese país es el mayor mercado de consumo de cocaína del mundo.

La guerra que las bandas de narcotraficantes libran en la frontera por el trasiego de drogas a Estados Unidos ha dejado más de 7.300 muertos desde inicios de 2008, pese al despliegue de más de 36.000 militares en las zonas más calientes de México.

De su lado, Calderón aseguró que en dos años de su gobierno se han decomisado 16.000 armas de asalto y coincidió en la cifra dada por Obama de que “casi 90%” provenían de Estados Unidos.

El mandatario mexicano advirtió en la rueda de prensa que las armas “hoy apuntan hacia las autoridades y la sociedad mexicanas”, pero “el crimen organizado también está actuando en Estados Unidos”.

Calderón también pidió a Obama iniciar una “nueva era” en las relaciones bilaterales.

La seguridad fronteriza debido a la violencia del narcotráfico dominó las conversaciones entre ambos mandatarios, aunque también hubo espacio para abordar asuntos como la migración y el comercio, otros de los pilares de la agenda bilateral.

Sobre la emigración a Estados Unidos, donde radican 6 millones de mexicanos indocumentados, Obama dijo que su país tiene “una preocupación legítima (ya que) miles ingresan a nuestro país sin saber quienes son y pueden ser explotados y socavan los ingresos de los estadounidenses”.

“Estamos trabajando con el gobierno de México por crear una frontera ordenada”, dijo el visitante, cuya breve agenda de actividades se extendió por menos de 12 horas, en medio de un gran operativo de seguridad que se montó en un reducido radio en el que se movió en la capital mexicana.

Obama reiteró además que tiene el propósito de impulsar una reforma migratoria integral.

La relación comercial, en tanto, tuvo recientemente un capítulo sin precedentes cuando México impuso sanciones a Estados Unidos por incumplir el Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN) en materia de transporte.

México es el tercer socio comercial de Estados Unidos, después de Canadá y China, y sólo el intercambio de bienes sumó 332.000 millones de dólares en 2006.

En su última actividad oficial en México, Obama fue agasajado el jueves por Calderón con una cena en el Museo Nacional de Antropología, a la que asistieron un centenar de invitados, entre ellos el escritor colombiano Gabriel García Márquez y el magnate mexicano Carlos Slim, que posee la tercera fortuna del mundo.

Este viernes de mañana, el mandatario estadounidense partió hacia Trinidad y Tobago para participa

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